miércoles, 12 de junio de 2013

El Poder De Los Pensamientos

Hola.

¿Estás pensando?
¿Y qué piensas?
Tal vez estás rememorando lo que te pasó ayer o hace años.
O quizás estás imaginando lo que te pasará mañana…
Aunque es posible, que estés pensando en el sonido de los perros o de los coches que escuchas desde donde estás.
¿Te has dado cuenta como son tus pensamientos a lo largo del día?
Hace poco, estando en el autobús urbano de mi ciudad, me di cuenta de que no estaba pensando… Estaba cantando una canción y no era consciente de ello, hasta que me percaté de mis pensamientos.
Me sorprendí y entonces un montón de ideas llegaron a mi mente sin yo quererlo.
Dejé de cantar para mí y mis pensamientos comenzaron a hacer preguntas: ¿Por qué cantas? ¿Y esa canción? En algún sitio se te habrá pegado…
Curiosamente mi mente antes de ser consciente de ella, estaba por lo visto, feliz y ociosa con sus melodías. Hasta que quise controlar la situación.
Con los pensamientos negativos o de preocupación, ocurre lo mismo. Aunque es necesario que nos demos cuenta de que están ahí para cambiar nuestra forma de pensar, ser conscientes de ellos y aferrarse a querer cambiarlos, hace que se queden más tiempo.
Cuando te des cuenta de que estás pensando de modo que no te conviene, sonríe y dale las gracias a esos pensamientos por estar ahí. No les prestes una atención continuada, ni intentes cambiarlos de modo forzado. Eso hará que persistan y que tarden más en irse.
Realiza algunas afirmaciones positivas y no te sientas culpable por esos pensamientos que no te gustan.
No pasa nada por tenerlos… Es natural. Tenemos una mente llena de ideas y de preocupaciones, porque la hemos adiestrado de modo poco acertado.
Nuestra mente es muy lista y es capaz de hacernos sentir igual que cuando nos ocurrió aquella situación tan mala. Pero también, es capaz de hacernos sentir en la calma y felicidad de ese momento tan divertido y relajante que vivimos.
Haz la prueba.
Piensa en algo que viviste que no te gustó…
¿Verdad que sientes incluso físicamente lo que te pasó?
Ahora, recuerda una escena de felicidad y armonía…
¿Notas la sonrisa que se te escapa del cuerpo?
¿Ves?
Tus pensamientos tienen un poder real.
Y son capaces de modificar tu realidad física como si fueran objetos sólidos…
Así que… ¿Por qué no pensar en positivo o recordar imágenes que te hacen feliz?
¿Por qué no imaginar un futuro lleno de posibilidades y felicidad?
Todo está en tu mano.
¡Tú puedes!


votar

miércoles, 5 de junio de 2013

Bienvenido A Tu Época

Cuando las personas de otros tiempos, miraban al cielo, veían las mismas nubes y el mismo cielo.
Tal vez, algunas de ellas, pensarían en atrapar de alguna manera esas imágenes que captaban a través de sus ojos.
Sin embargo, aún nadie había inventado la máquina de fotos y los deseos se quedaban en simples ensoñaciones.
Hoy en día, miramos un paisaje, asistimos a un concierto u observamos a nuestra familia, y podemos guardar esos momentos en un aparato casi mágico... Por lo menos, para aquellos que a principios del siglo diecinueve, no se podían ni imaginar la de avances que ocurrirían.
En ocasiones, escucho a algunos quejarse de que las nuevas tecnologías, nos están haciendo menos humanos… También oigo aquello que ya se decía cuando yo era una niña y que aún se repite (incluso por gente de mi edad): “Antes estábamos mejor. Los jóvenes de antes no eran como los de hoy. Dónde vamos a ir a parar…”.
Parece que la historia se repite una y otra vez. Pero… ¿Qué pasaría si de repente regresáramos todos los que vivimos en esta época al siglo dieciocho?
Imagina…
Cierra los ojos y respira profundamente tres veces.
Nota cada tensión que tengas acumulada en tu cuerpo y respira mientras repites la palabra: Relax.
Sigue con los ojos cerrados, mientras cuentas de 10 a 1, de modo lento y pausado.
10… 9… 8… 7…
Cada vez estás más y más relajada. Cuando llegues al número 1, abrirás tus ojos en tu imaginación.
6… 5… 4…
Tu respiración es lenta y tranquila. Estás muy relajado y feliz. Recuerda… Cuando llegues al número 1, abrirás tus ojos en tu imaginación.
3…2…1
Abre los ojos.
Observa tus pies.
Estás pisando un suelo lleno de tierra y estás descalzo.
Miras tu ropa marrón y algo vieja.
En tu cabeza, un sombrero tapa tu espeso cabello.
Sabes que estás en el siglo dieciocho y que eres agricultor.
Parece que has estado arando y tu hora de descanso acaba de llegar.
Te sientas en una gran roca, dispuesto a comer.
Te quitas el sudor de la frente y levantas la cabeza.
Enfrente de ti, un paisaje lleno montañas y vegetación, te hacen sentir reconfortado.
Piensas que sería estupendo poder retener esa campiña de alguna manera.
Entonces, te percatas de que en uno de tus bolsillos, tienes un pequeño artefacto que capta imágenes.
Lo sacas y aprietas el botón de la máquina varias veces.
Te sientes asombrado y con ganas de salir corriendo a contárselo a todos.
Respira profundamente una vez.
El cielo se comienza a nublar y te entra un sueño incontrolable.
Dejas la cámara en el suelo y te sientas con la espalda apoyada en la gran roca.
Estás muy cansado.
Poco a poco en tu cabeza, vas viendo imágenes de las que has hecho. El paisaje en color, se va tornando sepia y termina despareciendo de tu mente.
Nota de nuevo tu cuerpo y respira profundamente tres veces.
Has regresado después de plasmar el paisaje de hace siglos.
Estás muy contenta.
Sonríe.
Abre los ojos.
Bienvenido a tu época.



votar

miércoles, 29 de mayo de 2013

Mente en calma


Si buscas descanso, no vas a una discoteca.
Si lo que deseas es acción, no te acuestas temprano.
Lo mismo ocurre si lo que anhelas es una mente en calma…
Si la alimentas con pensamientos negativos y recurrentes, seguirás en tensión y no te relajarás.
Si por el contrario, tomas la determinación de perseguir aquello que ansías, y actúas de modo adecuado para que se produzca, alcanzarás esa meta que te has propuesto.
Cuando tu cabeza no deja de repetir palabras negativas que te paran, no te centres en ellas.
No te sientas culpable si has decidido emprender unos objetivos para conseguir una mente más positiva, y no lo consigues.
Es fácil que los pensamientos poco saludables, regresen a tu mente…
Son muchos años con ese hábito adquirido y es normal que ocurra.
Pero no decaigas ni te entristezcas si eso pasa.
Eres una persona muy fuerte y llena de cualidades positivas.
Nada ni nadie puede hacer cambiar eso.
Por eso, si tu mente se sigue nutriendo de pensamientos que no deseas, déjalos pasar sin remordimientos ni culpas.
Imagina que esos pensamientos van en un río caudaloso… un río que parece no poderse controlar…
Sin embargo, al llegar a determinados puntos que se repiten cada lapso de tiempo, el río se bifurca y puedes elegir entre seguir por el camino más copioso o por el que está en calma.
Tienes muchas oportunidades para ello. Y con la práctica, poco a poco, conseguirás elegir cada vez con mayor frecuencia el camino tranquilo.
Te repito: disfruta del camino y de tus habilidades positivas. No te quedes tumbado si te caes… levántate de nuevo y comienza la andadura.
En cualquier meta que te propongas, siempre tienes más de una oportunidad para alcanzar ese objetivo que deseas.
Tan solo: Vuelve a intentarlo como si fuera la primera vez que lo haces. Con esa motivación y empuje de un primer momento.
Recuerda: Eres una persona maravillosa con grandes capacidades.
Tú puedes conseguir una mente en calma.
¡Créelo!
¡Tú Puedes!


votar

miércoles, 22 de mayo de 2013

Quién busca encuentra


Muchas personas no creen en la casualidad, sino en la causa y el efecto.
A pesar de eso, otros tantos, al observar fenómenos que quedan fuera de su lógica racional, exclaman: “¡Ha sido casualidad!”, “Ha tenido suerte”…
Esa explicación, sin embargo, no explica lo ocurrido.
Cuando un recolector de setas sale al campo, sabe que aunque regrese con uno o dos hongos, encontrará alguno.
Si un científico está investigando una hipótesis, sabe que encontrará un resultado. Refutará o no su cálculo, pero sabe que llegará a una conclusión.
A nuestro alrededor, existen múltiples efectos con una o varias causas, aunque no queramos verlo así.
Todo tiene un por qué… Incluso a lo que aún, no se le ha dado una explicación científica o racional.
Si existe aquello que se persigue, se halla.
Tan solo, en algún momento, después de buscar, lo encontrarás.
Algunas personas tardan años en toparse con lo que escudriñan. Otras semanas y otras unos pocos minutos.
A los que parece que no les cuesta conseguir las cosas que desean o que buscan, les llamamos afortunados y pensamos que tienen mucha suerte.
Pero… ¿Tienen suerte o realmente han aprendido a buscar?
La suerte la creas tú mismo. A cada paso que das, una pequeña chispa de tus deseos, van generando energía a tu alrededor, que atrae lo que finalmente estabas buscando.
Si mantienes una actitud mental positiva ante los acontecimientos de tu vida, es más probable que consigas lo que deseas.
Por el contrario, si enfocas tu energía en pensar que nunca conseguirás nada, eso que no deseas, llegará a ti… Como por arte de magia aquello negativo en lo que te centras, terminará encontrándote.
Al igual que un explorador experto, sé tú el que maneja tus búsquedas. No dejes que lo que no quieres, te atrape.  
Recuerda: Si existe aquello que persigues, lo hallarás.
Cree en ello.
Y no lo olvides: Quién busca, encuentra.


votar