miércoles, 18 de enero de 2012

Escucha tu cuerpo

Siéntate tranquilamente en un lugar cómodo, sin ruido y con poca luz.
Cierra los ojos y centra tu atención en la respiración.
Nota como el aire entra y sale de tu cuerpo, sin que tengas que hacer tú nada para que ocurra.
Siente que todo es así de sencillo. No tienes que hacer esfuerzos por respirar. Tan solo lo haces.
La mayor parte del tiempo, no te das cuenta de tu respiración y sin embargo es fundamental para que sigas viva.
Ahora, céntrate en tu cuerpo.


Primero visualiza tus pies. Obsérvalos como si no formaran parte de tu cuerpo.
Siente cualquier tensión o pequeño dolor que tengas en ellos, y di para ti: “No pasa nada. Todo está bien. Voy a cuidar de vosotros”.
Focaliza ahora tu atención en tus piernas y localiza cualquier molestia que tengas.
Repite para ti: “Todo va a salir bien. El camino está libre. Voy a cuidar de vosotras”.
Tu respiración se ha hecho cada vez más lenta y tranquila.
Ahora, visualiza tus caderas. Detecta cualquier dolencia que tengas en ellas, y di para ti: “Soy capaz de hacer lo que me proponga. Todo está bien”.
Dirígete a tus manos. Recuerda cuanta carga las hace soportar a lo largo del día, y nota las molestias que tengas. Repite en silencio: “La vida es maravillosa. Soy una persona sana. Todo está bien”.
Visualiza tus brazos y hombros. Siente las tensiones acumuladas en esa parte de tu cuerpo. Con cada respiración te relajas más y más. Di para ti: “No pasa nada. Todo está bien. Voy a cuidar de vosotros”.
Centra tu atención en tu pecho y espalda. Recuerda las veces que has sobrecargado esa zona sin necesidad. Repite: “Todo es ligero. La vida me sonríe y todo es perfecto en este momento”.
Cada vez estás más y más tranquilo.
Observa tu cuello. Mueve un poco la cabeza de un lado a otro, muy despacio. Nota como las tensiones se van diluyendo poco a poco y di para ti: “Todo va a salir bien. Voy a cuidar de ti”.
Por último céntrate en tu cabeza. Nota si tienes molestias en la mandíbula, en los oídos, en la zona de la nariz, en los ojos, en la frente o en el cuero cabelludo. Respira profundamente sin prisa. Y repite para ti: “Todo está bien. Voy a prestaros más atención. No pasa nada. La vida es maravillosa y sencilla”.
Cuándo termines, continúa en la silla un rato sin moverte. Abre los ojos, y poco a poco, moviliza tu cuerpo.
Recuerda: Escucha tu cuerpo.
  

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14 comentarios:

hemorroides dijo...

Gracias por tan maravilloso ejercicio, realmente me sentí muy bien.

Jabo dijo...

Hola Carol, me gusto tanto, que lo imprimo para hacerlo tranquilo y relajado.
Abrazo. Jabo

Maria Eugenia Rojas Alegria dijo...

Hola:
Hay torta y te invito a celebrar el primer aniversario del Kiosko de Mau y te agradezco el haberme brindado tu amistad bloguera. Gracias por seguirme.
Recoge tu recuerdo de aquí:

http://kioskodemau.blogspot.com/2012/01/primer-aniversario.html#.TxyD4KW1Oa8


Un abrazo lleno de luz y ternura con mucho chocolate.
Mau

Carol dijo...

De nada hemorroides :D Me alegra mucho que te hayas sentido bien ;) Gracias por tu comentario :) Un abrazo

Carol dijo...

Muchas gracias Jabo :) Que bien :D Muchos besos!

Carol dijo...

Hola Maria Eugenia Rojas Alegria!!! Feliz aniversario :) Muchas gracias por compartir tu alegria :D Muchos besos!

dijo...

Me ha encantado leerte Carol, qué digo!, lo que me ha encantado es haberte encontrado entre el gran hormiguero de los blogs.. :)

He leído tu experiencia en Sépositivosiempre y qué decir...me he visto completamente reflejada en tu historia porque es la mía propia. Tuve Arj a los 4 años, a los 12 la enfermedad (nunca la consideré como tal, es curioso) remitió dejando su huella en cada una de mis articulaciones.

En fin, no quiero alargarme en este comentario pero si no te importa voy a quedarme aquí, pegada a tus palabras y a tu blog para no perderme ni una sola de tus entradas.. :)

Un besito, preciosa

discotecas barcelona dijo...

excelente ejericio para esos momentos en donde perdemos el control!

Hada Isol ♥ dijo...

Me hiciste mucho bien!

Carol dijo...

Hola Ló :D A mí también me ha encantado que me encuentres :) Lo cierto es que yo tampoco lo consideré como una enfermedad... bueno sí... en una epoca sí (la más dolorosa, cuando no me podía ni mover del dolor), pero después... A veces cuando alguien que no me conoce, me pregunta por mi enfermedad, yo siempre tengo que responder: Yo no estoy enferma, tuve un brote de artritis de pequeña... ;)
Gracias por quedarte en el blog :) Yo he entrado al tuyo y también me quedo :D
Muchos besos guapa!

Carol dijo...

Hola discotecas barcelona :) Muchas gracias por tus palabras! Un abrazo :D

Carol dijo...

Hada Isol ♥ me alegro mucho :D Gracias por decirmelo! Un beso

Cassiopeia dijo...

Hoy le hablo a mis piernas con intensidad y amor.
Abrazotes

Carol dijo...

Genial Cassiopeia :D Y el cuerpo responde ;) Besos