miércoles, 11 de diciembre de 2013

Contacto visual


¿Cuántas veces has hablado a otra persona, sin mirarla a los ojos?
Seguramente unas cuantas...
Ya sea por vergüenza, por dejadez o por cualquier otro factor, esa falta de habilidad social, nos hace alejarnos de nuestro receptor y no conseguimos transmitir el mensaje que deseamos ofrecer de modo adecuado.

Cuando era adolescente tenía mucho temor a relacionarme con los demás y solía hablar en voz casi imperceptible, con la cabeza algo agachada y sin mirar nunca a la persona que tenía enfrente.
Yo por aquel entonces, sabía que deseaba cambiar aquella forma de actuar, y de hecho lo intentaba cada día, pero esa fobia, me hacía resguardarme rápidamente en mí misma.
Más tarde pude comprender, que adolecía de habilidades sociales, las cuales y para mi bienestar, se pueden aprender, y así lo hice.

Cuando poseemos los instrumentos necesarios para desenvolvernos, la vida se hace más fácil.
Imagina que eres un cocinero sin utensilios de cocina… Puedes intentar hacer alguna comida, tal vez encender un fuego o calentar un alimento, pero en esas circunstancias, no podrás terminar el plato que tanto quieres realizar. Si no sabes que existen aquellas herramientas que te hacen falta, quizás, te quedarás en mitad de la habitación, o en una esquina, sintiéndote incapaz y creyendo que no vales para ser cocinero…
Sin embargo, si conoces que hay unos instrumentos con los que cocinar, sabrás que si accedes a ellos, podrás realizar el plato que te propongas y comprenderás que aquella circunstancia que te incomoda se puede modificar.

Con el contacto visual en particular y con las habilidades sociales en general, ocurre algo similar.
Si conoces las técnicas y aprendes a interactuar con otros de forma habilidosa, es casi seguro, que los demás entenderán mejor tu mensaje y que consigas aquello que te propones.

Aprender a mantener el contacto visual durante una conversación, hará que la persona a la que hablas, se sienta escuchada y segura.
A través de la mirada decimos muchas cosas. Ese lenguaje no verbal es a veces, mucho más importante que lo que expresamos verbalmente.

Todos y todas deseamos ser escuchados y atendidos. Cuando existe esa retroalimentación (es decir, cuando la otra persona sabe que la estamos escuchando) la comunicación se vuelve mucho más sencilla.
Hoy te animo a que pruebes a hablar a la próxima persona que te encuentres, mirándola a los ojos. Por supuesto, no mantengas la mirada prolongadamente ya que tu receptor, se podrá sentir incomodado.

Déjate llevar por tu intuición y mira a los demás a los ojos.
Seguro que tanto tú como las otras personas, os sentiréis más contentas y felices.

Comienza hoy mismo.

Ten contacto visual.


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