Todo tiene un ritmo.
La naturaleza siempre ha sabido mantenerlo.
Los ciclos van pasando y la naturaleza se va adaptando a cada etapa.
Cuándo todo está helado, sabe que hacer para seguir viva.
Cuándo hace mucho calor, siempre hay estrategias que utiliza para acomodarse.
Todos los seres vivos o no, y objetos del universo, formamos parte de la naturaleza.
Cada uno de nosotros, somos un trozo de esa magia.
En nuestro interior hay un bosque helado, un lago rebosante o unas montañas rocosas.
Nos movemos por ciclos, como la propia naturaleza.
A muchos les influyen las mareas y a otros las fases de la luna.
Nuestro cuerpo es un océano y nuestra mente una estrella.
Todo es hermoso en la naturaleza.
Hasta un charco de agua, puede ser una obra de arte.
Nosotros también somos seres maravillosos.
Formamos parte de la asombrosa naturaleza.
Pertenecemos a ella y ella nos pertenece.
Cuidémosla, limpiémosla, protejámosla…
Ya que somos nosotros mismos.