miércoles, 17 de octubre de 2012

Relajación: “Tu Casa Interior”

Cierra los ojos y respira profundamente tres veces.
Siente cada parte de tu cuerpo y mándale la siguiente orden:
“Cuerpo relax, cuerpo relax”.
Disfruta de la respiración.
Nota como al inspirar, te llenas de energía sanadora y brillante.
Observa como al expirar, todo lo que no necesitas, se va de tu cuerpo como una nube negra.
Cada vez estás más y más relajada.
Observa tu mente.
Reconoce que en la calma, parece no existir.
Nada te perturba ni te preocupa. Tan solo saboreas tu respiración, como si acabaras de nacer.
El ruido externo no te molesta. Una espesa luz blanca te rodea y te sana, sin necesidad de que te esfuerces para conseguirlo.
Respira profundamente una vez.
¿Sientes la sensación de paz en el centro de tu estómago y de tu pecho? Algo te impulsa a reírte. Hazlo.
Un impulso te sumerge en tu interior. Allí está tu casa. Tu centro.
Antes de entrar en tu casa, observas como hay alguien dentro, esperándote…
Introdúcete ahora en tu hogar con la sensación de paz que te inunda.
Eres una persona muy feliz y calmada.
Rodea la habitación interior en la que te encuentras, mientras que un halo de luz brillante, sale de tu cuerpo e inunda también esa estancia.
Estás muy relajado.
Disfrutas de la luz que te envuelve.
Acomódate dónde estás.
Cada día estás mejor y mejor.
Todo está bien.
Confía.
Ama.
Sal de tu centro y regresa a tu respiración. Observa como se ha hecho más lenta y espaciada.
Eres una persona maravillosa.
Cada vez que te sientas nervioso, tenso o preocupada por cualquier cosa, puedes volver a tu casa interior y llenarte de tu energía sanadora.
Respira profundamente una vez.
Abre los ojos.


votar Imprime esta entrada

2 comentarios:

Soñadora dijo...

Super positivo leerte Carol, vengo acá y salgo renovada!

Un besito,

Carolina Sánchez Molero dijo...

Que bien Soñadora :D Me alegra mucho ;) Muchos besos