miércoles, 8 de octubre de 2014

Eres una persona con suerte

Todos hemos escuchado la frase: “Todo es según el color del cristal con que se mira”.
Seguramente, muchos de nosotros no nos hemos parado a pensar en su significado detenidamente.
Todo hecho tiene una interpretación diferente según quién lo percibe.
Nuestra percepción es diferente de la de nuestra amiga, y también es distinta según nuestro estado de ánimo.
Podemos encontrar en nuestro camino personas con suerte que nunca diríamos que son afortunadas. A pesar de nuestra percepción, esa persona ríe cuando nosotros estaríamos llorando y canta cuando parece no tener razones para ser feliz.
¿Qué diferencia hay entre esas personas y nosotros?
Quizás la frase del principio tenga mucho que decir al respecto.
Como he comentado otras veces, siendo niña una enfermedad llegó a mi vida y a la de mi familia. Todo pareció truncarse cuando el dolor no me dejaba dormir o mi cuerpo comenzaba a tener limitaciones cada vez más tangibles. Y pronto observé como las percepciones de quienes me miraban tenían sentimientos de pena o de reproche (“Pobre niña. Tan pequeña… que mala suerte ha tenido” o “¿Por qué le ha tenido que pasar a ella?”).
Sin embargo mientras el dolor no estaba presente, yo me sentía feliz. Sabía que era una persona con suerte y seguía jugando y disfrutando de mis aficiones.
Entonces, ¿todo es según el color del cristal con que se mira? Yo creo que sí. Eres tan afortunado como tú creas que lo eres.
De las experiencias (incluso de las dolorosas) se aprende a seguir avanzando.
Sé que mi percepción puede estar sesgada por mis vivencias pasadas… Pero ¿qué percepción no está sesgada o es potencialmente subjetiva?
Cuando ves al chico que nació sin brazos y sin piernas ¿qué piensas? ¿Qué sentimiento te produce observar a otros a la hora de afrontar sus vidas?
¿Crees que son diferentes a ti? ¿Piensas en la suerte que tienen o por qué a ti no te ocurren cosas maravillosas?
Quizás todo depende de tu percepción. Tal vez no aproveches el momento (“Carpe Diem”) o simplemente no había llegado el instante para cambiar tu mirada.
Es posible que esas preguntas que tienes, sean el inicio del cambio.
¿Te has dado cuenta ya?
Eres una persona con suerte.



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4 comentarios:

Ernesto. dijo...

Hola Carol, sin duda que eres una persona con suerte!

Es cierto lo del cristal... Y lo es hasta que “aprendemos” a mirar de forma natural lo real. Lo único que es!

Los hechos que percibimos, como bien señalas, tienen diferentes significados según quién y en qué estado se encuentre. Pero en última instancia el hecho ¡es!. Si bien el cómo se tome ayuda mucho.

“...mientras el dolor no estaba, yo me sentía feliz...”. Real y hermosa frase que define tus propios momentos Carol. Añadido al hecho de ser una niña. Tal vez lo sigues siendo en esa capacidad de percepción tan natural.

Hoy mujer. Y tal vez amiga mía con esa situación que relatas, en otro estado. Me consta que a día de hoy, y estando en manos de la medicina tradicional, habrás explorado otras vías, alternativas, se llaman. Reales como la primera, y en muchas ocasiones con alcances insospechados sobre ciertas situaciones.

No profundizo más en el tema Carol. Ignoro si hay aceptación sobre ello. Lo dejo aquí. Si quisieses comentar sobre ello, encantado. Sino es el caso no tienes ni que responder al tema.

Un gran abrazo.

Carolina Sánchez Molero dijo...

Hola Ernesto :D Gracias por tu comentario, al que respondo sin esfuerzo :) Claro que he profundizado en otras alternativas (más bien complementos) a la medicina tradicional. Como dices y señalo: soy una persona con suerte :) Desde casi que comencé con el brote de artritis juvenil (y a pesar de que eran los años 80), comencé a tomar aceite de onagra (gracias a mi pediatra y al esfuerzo de mis padres) y alga espirulina, y poco a poco fui dejando la medicación fuerte (cuando ya el brote no era tal) (si quieres te invito a leer mi experiencia en esta página: Sé positivo siempre ).
Actualmente y desde hace cinco años, practico el reiki (y tiene resultados como tu dices, en ocasiones insospechados). Imagino que si lo preguntas, es porque tú has experimentado con alguna vía alternativa a la tradicional :) Si es así y te apetece, cuéntame cuales han sido y sin han tenido resultados :D Un abrazo!!!

Ernesto. dijo...

Buenos días Carol, ¿sería posible contar con un correo al que dirigir comentarios más personales? Si te parece bien amiga, sino utilizo el blog como siempre.

Hoy tenemos un día de sol en el valle, desayuno y salgo con MC de paseo. Pero hablaremos en otro momento.

Un abrazo.

Ernesto. dijo...

Disculpa, desayunando he recordado haber visto tu mail en tu blog...

¡Y ahí está!

Hablamos Carol. Qué tengas buen día!