Hoy es un día mágico.
Cada uno de tus pasos, están marcados por la buena suerte.
Nada te molesta, nada te preocupa.
Todo te sale bien. Todo te va a salir bien.
Escucha el murmullo de la gente en la calle.
El canto del pájaro.
Todo es perfecto.
Justo aquí y ahora.
Observa tu mente. Sin más.
Oye tu respiración.
Siente tu cuerpo.
Descálzate y pon tus pies de puntillas en el suelo.
Cierra los ojos y respira profundamente tres veces.
En donde te encuentras, comienza a balancear tu cuerpo de
atrás hacia delante.
Lentamente.
Poco a poco, haz que el balanceo sean círculos.
Primero hacía un lado, luego hacía el otro.
Disfruta de la sensación, mientras respiras tranquilamente.
Después, muévete de izquierda a derecha, y de derecha a
izquierda.
Siente el movimiento.
Estás aquí, disfrutando del momento.
La vida es maravillosa.
Hoy es un día mágico.
Respira profundamente una vez.
Abre los ojos.
