miércoles, 11 de septiembre de 2013

Volver a vivir

En la entrada “Sin manos, sin piernas, sin visión”, planteaba que somos mucho más que un cuerpo físico y que una persona con una discapacidad puede tener una calidad de vida mucho mejor que alguien físicamente sano.

Desde hace tiempo observo a mí alrededor, como los mayores problemas de las personas, entre comillas “normales”, están en sus mentes. A pesar de que muchos tienen un cuerpo que les acompaña, viven sin ganas y apáticos.

La discapacidad que tengo no es tan visible como la de alguien que no ve, o no oye, o no puede caminar, y he podido ver las caras de sorpresa de algunos al enterarse de mis limitaciones, mientras cambiaban poco a poco la actitud que habían tenido conmigo minutos antes de saberlo.

En alguna ocasión me he sentido como un animal de zoológico, observado y analizado desde la distancia. Aquellos que me miraban me preguntaban cosas como si fuera un extraterrestre, algo diferente a ellos por completo.

Sin embargo (para ellos), nunca me he sentido un bicho raro ni diferente de los que tienen todas sus capacidades “intactas”, a pesar de las miradas o los tratos condescendientes ni he dejado de hacer por ejemplo, ejercicio físico “como si no tuviera ninguna limitación”.

Soy la misma persona que cuando era pequeña y podía mover todo mi cuerpo.

Mi mente o mi yo, es el mismo, aunque alguien de fuera pueda ver en mis manos, por ejemplo, un atisbo de rareza y diferenciación.

Lo cierto es que es así. Si soy distinta es porque mis experiencias desde que tuve el brote de artritis idiopática juvenil con 9 años, me han dado esa práctica para afrontar las circunstancias que he vivido.

Tengas la edad que tengas, cuando una discapacidad (sea la que sea), llega a tu vida, lo importante es adaptarse a ella desde el principio.

Volver a vivir con esas limitaciones, sabiendo en todo momento que no dejas de ser tú misma:

Esa persona fuerte y llena de vitalidad, que vivía cada instante como si fuera el último, sabedor de que los mal llamados problemas, son tan solo grandes retos que te darán más vida.

Somos muchos los que nos hemos adaptado y vivimos felices.

Tú también puedes.

Despierta de tu tristeza y levántate, porque siempre hay una luz al final del túnel para volver a vivir.

¡Ánimo! ¡Tú puedes!


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4 comentarios:

Mery dijo...

muy buena tu vision de la vida,,,hay que ser positivo siempre y afrontar lo que nos venga, yo tambien he tenido mis cosas y tambien me han limitado bastante en hacer cosas que antes si podia hacer, y ahora no, por eso te comprendo bastante, pero yo soy como tu, soy positiva, miro hacia adelante y hago todo lo que puedo con mucha ilusion y mucha fuerza, un beso de arcoiris.

Carolina Sánchez Molero dijo...

Hola Mery :) Muchas gracias por tus palabras :D Me gusta mucho saber que eres una persona Activa y Positiva ;) Es mejor afrontar las circunstancias que quedarnos en un rincón imaginando lo que podríamos haber hecho. Besos guapa :-*

Cotizar seguro de vida dijo...

Me gusta mucho este blog por la mirada optimista y el pensamiento positivo. Solo de esta forma podemos ser mejor como sociedad. Saludos!

Carolina Sánchez Molero dijo...

Hola Cotizar seguro de vida :) Me alegra mucho que te guste!!! Gracias :D Un abrazo