miércoles, 21 de julio de 2010

Sin Manos, Sin Piernas, Sin Visión


El otro día, vi a un hombre que en vez de mano derecha, tenía un garfio.

Se puede vivir sin piernas, se puede vivir sin manos, se puede vivir sin visión…

Hay muchas personas que lo hacen. Y muchas de ellas, viven bien, y se sienten “personas normales”.

La distinción la hacemos nosotros, los demás, los que los miramos o los observamos.

Y esas diferenciaciones que hacemos, también ocurren con las personas mayores o con los niños. En realidad, con todo lo diferente a nosotros.

Hay personas de 80 que sienten igual y se sienten igual, que cuando tenían 50 años, y sin embargo el modo de tratarlos cambia.

Hay muchas personas con discapacidad, ya sea momentánea o crónica, que tienen una imagen de si mismos, que en ocasiones, no se corresponde con lo que los demás ven (o creen ver).

Cuando enfermamos, ya no somos nosotros para los demás. En el momento en que entramos en el hospital, nos despojan de todo lo que fuimos. Y el trato hacía nosotros, cambia. Y nos tratan como a niños pequeños que no saben nada…


No somos nuestros cuerpos. Somos mucho más que eso.

La calidad de vida de alguien con discapacidad física, puede ser mucho mayor, que la de alguien con un cuerpo aparentemente saludable.

Y es que lo importante está en nuestra mente: una mente sana y positiva, capaz de ver más allá de las distinciones que parecen separarnos a nivel físico.

Por mucho que cambien las circunstancias exteriores, por mucho que nuestros cuerpos sean diferentes, si nuestra mente está en calma, todo irá bien.

Todo está bien.

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6 comentarios:

Pergolas dijo...

es verdad que muchas veces los que hacemos la diferencia somos los que no padecemos de alguna dificultad, porque estas personas, en su gran mayoría son fuertes de espíritu y voluntad y hacen todo para que su vida sea igual que la de cualquiera.

Margarita dijo...

gracias por el post. me hizo muy bien leerlo.

Soñadora dijo...

Carol, tienes razón. Nos guiamos más por las apariencias o lo que nosotros creemos, sin analizar más allá. Gracias, como siempre me dejas pensando.
Un beso y que tengas un lindo fin de semana.

Gemma dijo...

...no sé donde leí, un día, esta frase: "la persona más discapacitada es aquella que no tiene corazón"... me gustó mucho tu entrada, es verdad que hace pensar... gracias y un abrazo!

Fisiograna dijo...

Estoy de acuerdo contigo. Creo que la salud es el estado al que uno llega cuando logra encontrar un equilibrio entre sus circunstancias físicas, psíquicas-emocionales y el ambiente que le rodea. Cuando uno de estos aspectos adquiere un protagonismo excesivo, la vida se vuelve enfermiza. Pienso que hay que adaptarse con flexibilidad a las situaciones que la realidad impone, en la busqueda de un nuevo equilibrio saludable. A veces, uno se siente "discapacitado" para encontrar esa armonia. Por eso hay que rodearse de buena gente que nos ayuden en este proceso. Este blog es sin duda un buen apoyo, felicidades.

Cassiopeia dijo...

Tienes absolutamente toda la razón. Hay muchas cosas que se pueden hacer y disfrutar sin caminar.

Besos