jueves, 17 de septiembre de 2015

Detrás de las formas

Detrás de cada rostro que te cruzas cada día por la calle, existen multitud de historias y experiencias.

Detrás de cada forma hay un relato que contar.

Nuestra mente tiende a rellenar los huecos que no alcanzamos a ver. Por eso, en ocasiones "inventamos" como serán los otros o como fue observar aquel
paisaje.

Los estereotipos que tenemos, nos atan corto y hacen que nuestra mente cada vez sea más y más cerrada. 

Aquellas ideas preconcebidas y generalmente no reales que nos creemos de los demás, son la base de las intolerancias y miedos a lo que no conocemos.

Normalmente los niños y niñas muy pequeños, no tienen esos prejuicios hacia formas de vida o de actuar de otros. Son fuentes de felicidad y de amor.

Tampoco por tener menos años que nosotros son menos sabios.

Mi sobrina de dos años es capaz de discernir las emociones que siente a su alrededor.

Y reacciona en función de lo que nota en su cuerpo.

No le hace falta tener una idea o una falsa opinión de aquel al que mira.

Actúa sin esos pensamientos que nos alejan de los otros. Los que crean barreras y nos
limitan a lo que nos resulta familiar.

Esta semana seamos niñas y niños sabios.

Mirémoslos y aprendamos de ellos y de ellas en su forma de relacionarse y abrazarse.

Y recuerda... detrás de cada forma hay una gran historia.

Anímate a vivirlas.


votar Imprime esta entrada

2 comentarios:

sientetebellaybien dijo...

Totalmente de acuerdo! Los niños viven sin prejuicios y de manera auténtica. Soy súper empáticos.

Carolina Sánchez Molero dijo...

Hola Yolanda :) Gracias por tu comentario :D Un fuerte abrazo!