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miércoles, 9 de septiembre de 2015

La llave de la vida

Estos días estamos viendo como miles de personas abandonan lo que hasta ahora eran sus hogares, para embarcarse en una odisea sin retorno.
Imágenes impactantes nos han erizado la piel y nos han hecho llorar en más de una ocasión mientras mirábamos las noticias en la televisión.
Los refugiados y las refugiadas caminan solamente con la ilusión y la esperanza de poder sobrevivir y también vivir en nuevos lugares del mundo.
Desde los diferentes medios de comunicación se están solicitando ayudas para estas personas. Algunos solo comparten fotos en sus perfiles públicos, pensando que así se solventa el problema. Sin embargo, ya existe esa concienciación social de lo que está pasando y casi todos sabemos lo que es la tragedia de perder a nuestros seres queridos.
Somos capaces de ponernos en la piel de aquellos que hoy caminan y corren hacia la vida, huyendo de una muerte casi segura.
Muchas y muchos de nosotros, tenemos familia que huyeron de la barbarie. De la guerra, del hambre, de la enfermedad… y consiguieron sobrevivir a unas circunstancias nefastas.
Hoy, día de regreso de este blog de pensamientos positivos, relajaciones e ideas para vivir de forma más saludable y feliz, no podía dejar de pensar en ellas. En aquellas personas que siguen caminando sin nada en sus manos, y que necesitan más que nunca que el resto de la humanidad sepamos ponernos en su lugar y les apoyemos de un modo u otro.
Debido a mis circunstancias personales (muy parecidas actualmente a las de muchos otros en España), no tengo posibilidades económicas ni materiales para ayudar a aquellos que hemos llamado “refugiados”, pero sí tengo la posibilidad de unirme a millones de voces en todo el mundo, para que sigamos (o volvamos) a ser humanos.
Mi voz es pequeña en las redes, pero sé que muchos y muchas me leéis cada semana con la ilusión de encontrar una luz en el camino. Una luz que están buscando tantas y tantas personas ahora mismo.
Por eso, seas un particular, una empresaria, un gobierno o una macro nacional, y si tienes recursos para ello, te animo desde este rincón a ponerte en la piel de los que buscan ayuda y un techo para vivir.
Levanta la vista y observa.
Tú puedes hacerlo posible.
Como siempre, juntos podemos.
Ofrezcámosles la llave de la vida.


miércoles, 31 de julio de 2013

La Imaginación Tecnológica

Hace años no habríamos sido capaces de imaginar, un mundo conectado a través de ondas invisibles.
Antes, para buscar cualquier cosa, tenías que acudir a una enciclopedia y si no la tenías, ir a una biblioteca o si podías, comprarte los libros que necesitabas.
Todo tardaba más.
Ahora, con internet, podemos hallar en breves segundos la respuesta a cualquier tema que nos interese.
Hace no tanto tiempo, no había tampoco televisores. A través de ellos, podemos también aprender miles de cosas e incluso viajar a cualquier parte.
A algunos no les gustan las nuevas tecnologías. Ni la informática, ni los libros electrónicos, y tampoco la televisión o los vídeos.
En ocasiones leo o escucho decir: “Antes estábamos mejor, sin tanto aparato”, “Los mensajes de texto y los móviles, hacen que no nos comuniquemos como hace años”, “La caja tonta solo enseña cosas malas”, “El libro mejor en papel. Como siempre ha sido”…

Piensan que todo lo que rodea a las nuevas tecnologías, es negativo, y no ven lo bueno y positivo que nos han aportado. 

Alguien una vez imaginó una red llena de puntos luminosos, que nos conectarían a todos y a todas, sin importar el lugar del mundo donde estuviéramos.
En algún momento alguien pensó en poder comunicarnos mientras caminábamos por la calle o poder sonreír en el momento, a un amigo que vive a miles de kilómetros.
Todo ocurrió.
Ahora, con las nuevas noticias de que nos vigilan por estás nuevas tecnologías, hay más personas reacias a usarlas.
A pesar de que aquellos que invaden nuestros derechos en las redes, no tienen legitimidad ninguna para hacerlo, también es cierto que nosotros tenemos derecho a seguir disfrutando de ellas. Tenemos derecho a estar protegidos también es este medio tecnológico.
Sé que ahora mismo hay más personas imaginando lo que podrá ser mañana.
Tal vez hologramas en vez de aparatos móviles para comunicarnos, o quién sabe, quizás consigamos comunicarnos a través de la mente por telepatía, gracias a algún avance tecnológico (o no).
Yo estoy segura de una cosa: vamos hacia adelante y cada vez se crean nuevas cosas.
Aunque algunos no lo deseen. Aunque pongan trabas para que ese avance ocurra, al final, llegaremos a ese mundo imaginado…
Como fue en el pasado reciente antes de que existieran los televisores, los teléfonos, los ordenadores o internet…
Somos seres imaginativos.
Seamos promotores de las nuevas tecnologías.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Somos un gran grupo

Hace un tiempo que evito ver los telediarios en la televisión. Me mantengo informada sobre todo por las redes sociales.
Reconozco que estoy cansada de ver en las noticias, a los políticos que no hacen nada, a los ladrones millonarios que no son puestos a disposición de la justicia, a las personas (que somos todos) que sufren las consecuencias de la situación que han generado un grupo de desalmados...
Tengo una discapacidad y al igual que un gran porcentaje de personas capaces de esta sociedad, sean  o no discapacitados, no disfruto de un trabajo.
Yo he estado fundamentalmente preparándome oposiciones estos años, pero al igual que los trabajos, ya no hay oferta de empleo público. Dicen que no hay dinero para eso, ni para nuestra educación ni para nuestra salud, y sin embargo si lo hay para los bancos y para sustentar sueldos desorbitados de algunos miembros de nuestra sociedad...
Sé que cada día estamos más y más convencidos de que cada uno de nosotros, somos importantes. Muchos piensan que aquellos a los que desahucian estos días, podrían ser ellos mismos. Incluso alguna cadena de televisión, ha querido aportar su ayuda para prevenir más catástrofes humanas.
Somos un grupo y tenemos mucho que decir y qué hacer.
Por eso, hoy he decidido escribir acerca de la realidad que nos rodea.
A pesar de las dificultades, que nada ni nadie nos paralice.
El pensamiento catastrofista, es la opción menos adecuada para seguir adelante.
Cree en la luz al final del túnel, en las opciones aún no descubiertas, en la ilusión de un presente lleno de estabilidad...
Si todos creemos en ello, si todos meditamos y hacemos que la energía de nuestros pensamientos, se dirijan a acciones de cambio positivo, en vez de quedarnos estancados en la pena o en la indefensión, seremos un gran grupo humano, lleno de personas con muchas cosas que aportar a la sociedad.
Así, que hoy te animo a observar tu entorno, a mirar a tu vecino, al conductor del autobús al que cada mañana tal vez ni saludas, a las personas que te cruzas por la calle, y pienses en ellos, como si fueras tu mismo.
No hay diferencias entre nosotros. Dejemos de ser los sufridores callados, para ser la semilla de cambio positivo...
Una afirmación positiva cada mañana al mirarte al espejo, un abrazo a tus seres queridos, un saludo cariñoso a quien no conoces...
Eres una persona muy importante.
Lo que piensas tiene poder. Tus palabras también las tienen.
Ponte en marcha. Intenta pasar un día tan solo con frases positivas en tus labios. Y para los pensamientos negativos que te lleguen.
Tú eres una persona fuerte y puedes controlar tus pensamientos, palabras y acciones para mejorar tanto tu vida, como la de los que te rodean.
Escribir una petición, por ejemplo a los telediarios, para que emitan más noticias positivas... Que equilibren la balanza de la información negativa, con hallazgos y visiones más constructivas de la vida.
Repite cada día:
Todo va a salir bien. Todo está bien. Soy una persona fuerte. La vida es maravillosa. Nada ni nadie me hará decaer. Creo en mí y en las personas que me rodean. Yo puedo.
Haz que tus frases o afirmaciones positivas, formen parte de ti. Sé lo que deseas y no te dejes arrastrar por lo que oyes o ves.
El desanimo puede desaparecer, si tu quieres.
Seamos lo que ya somos...
Un gran grupo humano.