Llega un nuevo año.Como casi todos los años, muchos hacemos listas de deseos y de buenas intenciones para los próximos meses. Algunos de ellos, se cumplen, pero otros…
Otros deseos, se quedan en eso: deseos (“Ya lo haré el año siguiente”, pensamos).
Hoy os propongo, que escribáis unos pocos deseos alcanzables a corto plazo, para el año nuevo. Deseos reales, que cumplan con vuestras expectativas más cercanas, poniéndonos al día de deseos pasados, que no conseguimos (ya sea por inactividad, desilusión u otros motivos).
Para que esos deseos reales se cumplan, hemos de ser activos. Tenemos que ser conscientes cada día, o cada semana del año que llega, de que nosotros somos los responsables de que esos deseos lleguen al final de año, como deseos realizados.
A nuestras buenas intenciones, tenemos que unir una buena actitud mental para conseguir aquello que deseamos, y también alguna acción que mueva esas ideas que tenemos.
Los deseos que escribamos, no serán muchos, sino pocos. Con unos cinco deseos es suficiente. Pero, van a ser deseos, como digo, reales, y muy pensados.
Por ejemplo, si deseamos dejar de fumar, pero no nos vemos capaces de que ocurra, en vez de desear: Deseo dejar de fumar este nuevo año. Podemos desear: Deseo disminuir los cigarros que fumo a la semana.
Después de escribir los deseos, enséñaselos a alguien cercano (o incluso ponlos en tu web), para que se hagan aún más reales. Nuestra motivación, será mayor, si otros saben nuestros propósitos. Y tendremos una “prueba”, para que cuando volvamos a leer los deseos justo dentro de un año, comprobar si se han cumplido, cuántos de ellos se lograron, y el por qué de los no conseguidos. Aprenderemos de nuestros pensamientos positivos y de nuestras acciones para conseguirlos y también de nuestros errores.
Porque no basta con escribir los deseos, también, tienes que creer que ocurrirán. Tratarlos como hechos ya pasados y no como algo imaginario que nunca ha existido.
Darle a los deseos la capacidad de no ser solo deseos, sino de ser tu realidad.
No tardes más tiempo, aunque ya haya comenzado el año, cuando leas esta entrada.
Coge papel y lápiz, o un ordenador, y escribe tus cinco deseos reales, enumerados del 1 al 5, en orden de importancia para ti.
Cuando hayas terminado de escribirlos, imagina que cada uno de esos deseos, ya se han hecho realidad. Observa las escenas en tu mente, y piensa en ellas, cada día o cada semana, como algo factible, algo que ya ha ocurrido.
Enseña tus deseos reales y cree en ellos.
¡Feliz Año Nuevo! :-)