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jueves, 25 de marzo de 2010

La Discapacidad

Muchas personas vivimos con una discapacidad. Ya sea, física, intelectual o sensorial.
Eso no implica, que seamos menos capaces que otros, pero sí, que tenemos que adaptarnos a lo que tenemos.
Las circunstancias que nos rodean son importantes.
Tener los medios adecuados para poder adaptarnos a nivel físico y el apoyo de las personas que tenemos más cerca, son un elemento clave para poder llegar  vivir una vida independiente.
Pero, también es importante como estemos a nivel psicológico. Si no tenemos las habilidades necesarias para afrontar los cambios o los “problemas” que se nos pueden presentar (a raíz de nuestra discapacidad), seguramente el adaptarnos será mucho más difícil.

En realidad, todos y todas, hemos de adaptarnos a las circunstancias que nos rodean. Por lo que, de una forma u otra, todos somos o tenemos algo de discapacitados.

Cuando creemos que no podemos hacer algo, nuestra mente nos para, nos limita. Pensamos que no podremos actuar.
Pero, es probable, que sí seamos capaces de hacer aquello que nos preocupa o nos asusta.
Simplemente optamos por permanece quietos, sin ni siquiera intentarlo:
- Para qué voy a hacerlo, - Yo no puedo hacer eso, - No creo que lo consiga, - Es muy difícil para mí…

Tengas la edad que tengas, tengas o no una discapacidad, si crees que no podrás con algo… es posible que así ocurra.
Pero, si olvidas tu edad, tus condiciones físicas, tus miedos y te centras en lo que puedes hacer… seguramente conseguirás mucho y será más de lo que pensabas (como por ejemplo, atarte los cordones de los zapatos, aprobar unos exámenes, o levantarte con energía todas las mañanas).

Lo principal es no identificarnos con las limitaciones. Somos mucho más que eso.
No creas que no puedes, porque sí puedes.
Cambia tu forma de verte. Cambia los “no puedo”, por los “sí puedo”.
Pon los medios para que eso ocurra. No te quedes inmóvil.
Actúa.
Cree en ti.

jueves, 18 de marzo de 2010

Afirmaciones Positivas

Nuestra mente es “moldeable”. Si pensamos en algo, enseguida, la imagen de ese algo aparecerá en nuestra cabeza (aunque no queramos).
Si deseamos estar felices y tranquilos, podemos imaginar una escena que nos relaje y sentir que estamos allí, con sólo cerrar los ojos.

Te propongo seguir unas sencillas afirmaciones diarias, desde hoy, hasta dentro de cinco días (por supuesto, que luego, podrás volverlas a repetir cada semana, haciendo hincapié en las afirmaciones que más necesites).
Antes de levantarte, incluso antes de abrir los ojos por las mañanas, repite:
- Hoy es un día maravilloso. Hoy va a ser un día estupendo. La vida es maravillosa. Todo va a salir bien.
Después visualiza como te gustaría que fuera tu día (que cosas deseas hacer o tienes que hacer y como quieres sentirte), intentando dibujar todos los detalles en tu mente.
Cuando lo hayas hecho, entonces sí, abre los ojos y levántate.

1º día: Motivación.
Hoy vas a repetir una frase que te motive y te anime. Como por ejemplo una de las frases de la mañana: La vida es maravillosa. Repítete esta frase para tu interior, cada vez que estés a punto de enfadarte o ponerte triste (aunque no “creas” en ese instante lo que piensas, tan sólo dilo).

2º día: Poder.
Si crees que puedes hacer algo, no lo dudes, lo harás.
La frase de hoy es: Puedo hacer lo que me proponga. Yo puedo.

3º día: Autoestima.
Cuando tengas algún minuto a solas (por ejemplo, cada vez que vayas al cuarto de baño), mírate al espejo o simplemente, repite en voz alta (o grítalo dentro de ti):
Soy una persona maravillosa. Merezco todo lo bueno que me pase. Me quiero.

4º día: Sanación.
En ocasiones, las enfermedades y los dolores, están ahí para avisarnos de algo (por ejemplo, de parar si tenemos una vida muy ajetreada o para que prestemos mayor atención a nuestro cuerpo y mente). Tú eres el responsable último de tu salud. Hazle caso a tu cuerpo. Repite:
Me siento sano, me siento bien. Me siento estupendamente.


5º día: Confianza.
Siéntete como si estuvieras en una burbuja durante el día. Recuerda cuando estabas segura o seguro (por ejemplo en tu niñez, tal vez al lado de tus padres). Recuerda aquellas ocasiones en que sabías que todo saldría como deseabas, y repite:
Hoy nada me preocupa. La vida fluye sin esfuerzo. Sé que todo va a estar bien.

Y todas las noches antes de dormir, afirma:
- Voy a dormir placidamente y sin interrupciones. Voy a sanar mientras duermo. Todo está bien.
Y duérmete con ellas.

:-)

jueves, 11 de marzo de 2010

Tu Vida = Tu película

Cada uno de nosotros, es el protagonista de su película.
Creamos las situaciones y escenas, como si fuéramos los guionistas de la historia, luego también actuamos en base a esas ideas, creencias y pensamientos preestablecidos que hemos ido tomando forma en nuestra cabeza. Y por último, somos los que dirigimos esa película.
Somos nosotros los que decidimos pensar, decir o actuar de una forma determinada.

Vivimos rodeados de personas y cada una de ellas, lleva a cabo su propia película.
Unos realizan más escenas cómicas, otros llevan a cabo las escenas más tristes de una obra dramática.
Pero todos nos parecemos en algo fundamental:
Todos y Todas, deseamos un final feliz.

Casi todos somos grandes actores y actrices. La mayor parte del tiempo, hacemos el papel de un personaje, vivimos detrás de una máscara, sonreímos sin ganas o nos portamos de una forma determinada por el qué dirán.
Creemos que no podemos hacer otra cosa, que es lo que hay que hacer, que es el personaje que nos ha tocado (el rol que hemos asumido).
Pero no es cierto.

Tú eres el guionista de tu historia, eres tú quién decide si actuar como ese personaje o no hacerlo. Eres tú, el que al final, dirige tus pensamientos, emociones y actos.

Tú eres el creador de tu propia historia.
¡Créelo!

jueves, 4 de marzo de 2010

¡Eres Capaz De Lo Que Te Propongas!

Si tienes miedo de algo, o sientes que no eres capaz de enfrentarte a una situación o a otras circunstancias difíciles… No lo dudes, eres capaz de lo que te propongas.
Tú tienes el poder de cambiar tu mente. Tú tienes la capacidad de hacer que tus miedos y apegos desaparezcan.
¿Cómo?
Pues principalmente, siendo consciente de que eres lo que tus pensamientos crean. Y de que eres tú (y nadie más) el responsable de tú mente.

Con una mente tranquila y positiva, podemos hacer grandes cosas (desde hacer que un dolor carezca de toda la importancia que le dábamos, hasta vivir sin miedos).

Por ejemplo, cuando yo era pequeña, tenía miedo de relacionarme.
También recuerdo, que me sentía muy mal con el solo pensamiento de separarme de mi familia.
Una cosa, iba unida a la otra, ya que me relacionaba muy poco con personas que no fueran de mi círculo cercano.
En realidad, toda esa forma de ser que tenía, apareció cuando enfermé de artritis reumatoide juvenil (ARJ).
Mi modo de afrontar los cambios que tuve con nueve años, fue encerrarme en lo que conocía, aferrándome a personas y cosas que me rodeaban.
Hay muchas formas de afrontar los problemas que se nos presentan. Y al final, todo está en la mente.

Es curioso como de fuerte es nuestra mente.
Los dolores físicos, fueron muy difíciles, pero una de mis principales preocupaciones (lo que me rondaba mis pensamientos a menudo), era como enfrentarme a esos miedos que tenía de relacionarme con los demás.
A pesar del dolor, le dí más importancia a lo que pensaba y sentía.
Por eso, llegue a la conclusión (luego ratificada), de que la mente es poderosa, y que si aprendemos a controlarla o por lo menos a manejarla de modo adecuado, las circunstancias a las que nos enfrentamos en el día a día, serán mejores.
Aprendí a soportar el dolor o la vergüenza, por ejemplo, por tal de jugar con otros niños, haciendo más o menos lo que ellos hacían (siempre con las limitaciones físicas, que también forjaban que me retrajera más).

Así, que no lo dudes, ¡eres capaz de lo que te propongas!
:-)

jueves, 25 de febrero de 2010

Colores y Actividad



En la anterior entrada, os comenté como los colores, nos pueden ayudar a estar más tranquilos y relajados o más activados, según los casos.

Nuestro cuerpo, está repleto de centros energéticos. Y cada uno de esos centros, está unido a uno o a varios colores.

Es por eso, por lo que el uso de los colores para sentirnos más activos o más relajados, funciona.
Cuando estamos estresados, sentimos la tensión de nuestro cuerpo, en determinadas zonas (por ejemplo, si estamos preocupados por el trabajo, nos dolerá la cabeza. Si estamos nerviosos porque tenemos que hacer algo que nos cuesta (un examen, o una entrevista) nos molestará el estómago. Si hemos de hablar en público, es posible que nos resintamos de la garganta).

Existe una relación entre como nos sentimos interiormente (alegres, malhumorados, nerviosos…), con las dolencias o no, de nuestro cuerpo. También hay una relación entre determinadas zonas de nuestro cuerpo y los colores.

Los colores, cuando los utilizamos de modo adecuado, pueden hacer que esas tensiones o esa falta de actividad, se reduzcan o aumenten.

Por ejemplo, si te pones un pañuelo de color azul cuando te duele la garganta, puede ayudar a quitártelo.   

Te animo a que pruebes el uso de los colores para estar mejor.
Así, si quieres encontrarte más activo, te puedes poner ropa (o complementos) de color negro, rojo, naranja o amarillo.
Mientras que si lo que necesitas es estar más relajado o tranquila, los colores que mejor te irán son los colores rosa, verde, azul, violeta o blanco.
Sobre todo, lo importante, es que te sientas a gusto con la ropa y los colores que te pongas.

La siguiente visualización es para que estés más activo o más activa (puedes cambiar el color rojo, por el negro, el naranja o el amarillo, en función de lo que más te guste):

Cierra los ojos.
Respira profundamente tres veces.
Imagina como un círculo de luz de color rojo te envuelve.
Siente como tu cuerpo y tu mente, se despiertan.
Poco a poco, esa luz, va entrando en tu cuerpo, haciendo que por donde pase, la desgana o la pesadumbre, vayan desapareciendo.
Respira profundamente y di en voz alta:
“Soy una persona maravillosa. Soy una persona activa y llena de confianza.
Todo lo que me propongo, lo consigo.
Todo está bien”.
Respira.
Abre lo ojos. 

jueves, 18 de febrero de 2010

Relajación Con Colores


Los colores nos pueden ayudar a estar mejor.
Visualizarlos, nos lleva a relajarnos de modo más fácil.

Cada color nos da una energía o una relajación distinta.

Los colores que usamos habitualmente (en nuestra ropa, por ejemplo), suelen ser los colores con los que nos sentimos más cómodos.  Y en ocasiones, hay un color en concreto que nos apetece llevar, aunque no sea el que más usamos.

Los colores que nos pueden ayudar a tener más tranquilidad son (aunque siempre en función de cada persona):

El azul, el violeta, el rosa y el verde.

Mientras que los que nos pueden dar más energía y fuerza son:

El amarillo, el naranja y el rojo.

La siguiente relajación es para estar más serenos y tranquilos:

Cierra los ojos.
Respira profundamente tres veces
Imagina como una esfera de luz azul, rodea todo tu cuerpo.
Quédate en esa sensación un rato.
Ahora, imagina como al respirar, esa luz azul, se introduce en tu interior.
Imagina como lentamente vas cayendo más y más en un estado de tranquilidad.
Las tensiones que tenías acumuladas se van disolviendo con esa luz azul, que poco a poco ha ido llegando a todos los rincones de tu cuerpo.
Respira de nuevo profundamente, y manda esa luz azul a aquellas zonas que tengas más resentidas o doloridas.
Observa como ese color azul, se va tornando en esas zonas, en un color azul más fuerte y llamativo, y como poco a poco, ese color se disuelve en el color predominante, hasta que la tensión acumulada, también desaparece.
Quédate en ese estado de tranquilidad durante unos minutos.
Luego respira tres veces, y abre los ojos.

:-)

jueves, 11 de febrero de 2010

5 Ideas Para Mejorar Las Relaciones



Cuando mantenemos una conversación con alguien, hay veces que ésta se interrumpe de modo brusco o que trascurre con gritos y faltas de respeto.
Si deseas que tus relaciones mejoren, te propongo cinco cosas que pueden ayudar a que la conversación sea más beneficiosa y positiva para ambos:

  1. Ante todo, respetar a la persona que tienes delante. Ello implica no prejuzgarlo de antemano y darle un buen trato (el mismo que tú deseas que te den a ti).
  2. Ponte en el lugar del otro. En ocasiones, no vemos más allá de lo que nosotros creemos que es mejor, y por ello pensamos que la otra persona no lleva la razón con lo que nos cuenta. Si intentamos mirar con los ojos de esa persona, es posible que lleguemos a entender (aunque no lo comprendamos) lo que nos dice.
  3. Escucharle activamente. Es decir, prestar atención a sus palabras, con todo nuestro cuerpo (como por ejemplo asintiendo con la cabeza, mirando a los ojos, teniendo los brazos relajados y no cruzados).
  4. Antes de que se cree un malentendido, si no entendemos algo que la otra persona nos cuenta, preguntar en el momento adecuado (no interrumpirla si está por ejemplo, expresando sus sentimientos o está muy inmerso en la conversación). Con esto conseguimos que todo quede claro.
  5. Ser paciente y estar tranquilo. Sin alterarte si el otro levanta la voz o intenta generar algún conflicto. Hablar de modo pausado y relajado puede ayudarte a que una situación conflictiva, no se llegue a producir.

jueves, 4 de febrero de 2010

Quiérete


Tú eres una de las personas más importantes que existen.
Piensa en ti, como si fueras otra persona.
Otra persona que admiras y quieres.
Imagina como te sientes al ser ella.
Bien…
Pues esa persona eres tú.
Cada uno de nosotros, reflejamos en los demás, actitudes, acciones y sentimientos, que tenemos.
Y tú eres esa otra persona, porque ella actúa a modo de espejo, devolviéndote lo que puede que tú no quieras ver de ti mismo o de ti misma.
En ocasiones, la imagen que tú tienes, no se corresponde con la imagen que realmente tienen los demás de ti.
A veces, no nos valoramos como otros lo hacen.
No nos queremos igual de lo que amamos o admiramos a esas otras personas.

Tú eres una persona fuerte.
Eres una persona importante y maravillosa.
Que no se te olvide.
:-)

jueves, 28 de enero de 2010

Confianza


Cierra los ojos.
Imagina, como una burbuja te rodea.
Es una burbuja transparente.
Gracia a ella, te elevas por encima de todo lo que te rodea.
Vas hacia arriba, y vas dejando atrás todo lo que ha formado parte de tu vida.
Miras hacía abajo y ya no ves nada.
El tiempo se ha detenido y tú sobrevuelas dentro de la burbuja, sin miedo, sin frío, sin dolor…
Todo parece estar bien ahí arriba. Y así es.
Las personas que conociste, también te rodean. Todas ellas dentro de una burbuja transparente.
Deseas hablar con ellas, pero ellas ya no te reconocen.
Entonces, deseas con todas tus fuerzas regresar.
La burbuja poco a poco va descendiendo, y terminas en el mismo lugar desde el que partiste.
Te sientes bien.
Sabes que este es el momento y el lugar exacto en el que tienes que estar ahora.
Miras hacia arriba, y ves como la burbuja, ya sola, se aleja.
Respira profundamente, y dí:
Confío en la vida. Sé que éste momento es perfecto. Todo va a salir bien. Todo está bien”.
Abre los ojos.

jueves, 21 de enero de 2010

Nada Permanece


Todos morimos.
Todo cambia y todo muere.
Ni tú, ni tus amigos, ni tu familia, ni tu trabajo, ni las cosas materiales que te rodean.
Todo algún día, desaparecerá.
Este momento también.
Puedes volver a leer esto, pero justo este momento en que lo estás leyendo, ya no volverá.
Ya ha pasado.
Cierra los ojos.
Respira profundamente tres veces.
Relaja todo tu cuerpo.
"Imagínate a ti mismo o a ti misma, haciendo algo que has de hacer hoy. En unas horas.
Observa como haces la tarea, quien está a tu lado, como te sientes".
Luego, abre los ojos y vuelve al ahora.
Recuerda lo que aún no has vivido (aunque en tu cabeza ya ha pasado).
Piensa que esa escena, al igual que esta, en poco tiempo, desaparecerá.
Intenta ampliar en el tiempo, esa escena que has imaginado.

Ahora, "imagínate conduciendo un coche que va muy rápido.
A los lados de la carretera, te ves pasar a ti mismo o a ti misma.
Cada kilómetro de la carretera es un año de tu vida.
Te ves cambiar de ropa, te ves envejecer, ves a las personas que te rodean como también van cambiando.
Llegas a un momento en el que ya no tienes más carretera por delante. La última imagen que ves, eres tú tumbado en una cama.
Mírate a los ojos. Observa en ellos, si tu vida ha sido como tú querías que fuera.
Sin soltar el volante del coche, cierra los ojos con fuerza, y respira profundamente.
¿Qué has aprendido de esa vida que has recorrido?
¿Hay algo que no hayas hecho? ¿Algo que te gustaría cambiar?
¿Has visto desaparecer de tu camino a personas que amas, a seres que ahora mismo están contigo?
¿Has sentido el vacío de la perdida y la despedida?
¿Has deseado hacer más cosas con esas personas, decirles más a menudo lo que sientes?
Bien.
Para el motor del coche y bájate.
De pie, mira atrás hacia la carretera que has atravesado tan rápidamente.
Mira a la persona que está al principio de la carretera, comenzando a conducir el coche.
Eres tú.
Aquí y ahora.
Todo eso aún no ha pasado.
Pero ocurrirá. Se consciente de ello.
El coche puede ir más lento si así lo deseas.
No tiene por qué ir tan veloz.
Tú eres el que lleva el volante y los mandos.
Tú puedes hacer que todo lo que deseas que ocurra, realmente pase.
La vida es un suspiro.
Pero cada uno de nosotros, podemos hacer que ese suspiro sea lento, tranquilo y consciente o todo lo contrario".
Respira.
Abre los ojos.
Este momento ya pasó.
:-)

jueves, 14 de enero de 2010

Aceptación


Déjate fluir por los acontecimientos.
No te esfuerces en estar triste.
No te esfuerces tampoco en estar feliz.
Tan solo acepta lo que haces y lo que tienes.
No te arrepientas por lo que no has hecho.
Ni por lo que hiciste.
Eso ya pasó.
Ahora estás aquí, con una oportunidad estupenda para levantarte si te has caído o para seguir adelante si te quedaste quieto o quieta.
Nunca es tarde para el cambio.
Recuerda las frases positivas cada día:
- Me gusta mi vida.
- Acepto lo que ocurre sin preocupaciones,
- Si una cosa tiene solución para que preocuparse, y si no tiene solución para que preocuparse…
-Todo será como yo deseo y como yo deseé.
- Soy una persona feliz y positiva.
- Creo en mí y en mis capacidades.
Y apunta en una libreta todas las ideas y pensamientos positivos que tienes y has tenido.
Te ayudarán cuando más lo necesites.
Y sobre todo sonríe.
La vida sigue siendo maravillosa :-)

jueves, 7 de enero de 2010

Parada De Pensamiento


Muchas veces he escuchado, que dejar la mente en blanco es totalmente imposible.
Lo cierto, es que dejar de pensar continuamente, en temas que nos hacen estar tristes o enfadados, nos haría tener una mejor calidad de vida.
El pensamiento obsesivo y repetitivo, está en nuestra mente, como un hábito no deseado por nosotros, pero del cual creemos que no podemos deshacernos.
Ser conscientes de que tenemos esos pensamientos, es el primer paso para dejarlos atrás (no significa que dejemos de pensar, sino que dejemos esos pensamientos dañinos).
Por ejemplo, una mañana te levantas convencido o convencida, de que ese día será terrible. Tu mente a cada paso que das, te va “diciendo” palabras y ordenes negativas:
- No merece la pena, - No tengo ganas, - ¿Por qué me pasa todo lo malo a mi?...
Y si no te das cuentas de esos pensamientos, sigues con tu día, y al llegar la noche, verás que muchas de las cosas que has pensado (y atraído hacía ti), se han cumplido.
Hay algunas maneras de hacer que todos esos pensamientos paren.
Una de ellas, es la siguiente:
Busca una goma elástica (como una goma del pelo), y colócatela en una de tus muñecas. La goma no ha de oprimirte, ni ser demasiado ancha.
Una vez que la tienes, comienza con este nuevo hábito:
Cada vez que venga a tu mente un pensamiento obsesivo y negativo, toca la goma del pelo de tu muñeca y tira un poco de ella (sin hacerte daño, solo como un recordatorio de que esos pensamientos van a parar, ya que tú no los quieres en tu día a día).
Con el gesto, di alguna palabra para ti o en voz alta, que te motiven a ello (como por ejemplo: - ¡Para! Todo va a salir bien).
Poco a poco te costará menos asociar ese pequeño acto, con detener los pensamientos incómodos.
:-)

jueves, 31 de diciembre de 2009

Deseos Reales

Llega un nuevo año.
Como casi todos los años, muchos hacemos listas de deseos y de buenas intenciones para los próximos meses. Algunos de ellos, se cumplen, pero otros…
Otros deseos, se quedan en eso: deseos (“Ya lo haré el año siguiente”, pensamos).

Hoy os propongo, que escribáis unos pocos deseos alcanzables a corto plazo, para el año nuevo. Deseos reales, que cumplan con vuestras expectativas más cercanas, poniéndonos al día de deseos pasados, que no conseguimos (ya sea por inactividad, desilusión u otros motivos).

Para que esos deseos reales se cumplan, hemos de ser activos. Tenemos que ser conscientes cada día, o cada semana del año que llega, de que nosotros somos los responsables de que esos deseos lleguen al final de año, como deseos realizados.

A nuestras buenas intenciones, tenemos que unir una buena actitud mental para conseguir aquello que deseamos, y también alguna acción que mueva esas ideas que tenemos.

Los deseos que escribamos, no serán muchos, sino pocos. Con unos cinco deseos es suficiente. Pero, van a ser deseos, como digo, reales, y muy pensados.
Por ejemplo, si deseamos dejar de fumar, pero no nos vemos capaces de que ocurra, en vez de desear: Deseo dejar de fumar este nuevo año. Podemos desear: Deseo disminuir los cigarros que fumo a la semana.

Después de escribir los deseos, enséñaselos a alguien cercano (o incluso ponlos en tu web), para que se hagan aún más reales. Nuestra motivación, será mayor, si otros saben nuestros propósitos. Y tendremos una “prueba”, para que cuando volvamos a leer los deseos justo dentro de un año, comprobar si se han cumplido, cuántos de ellos se lograron, y el por qué de los no conseguidos. Aprenderemos de nuestros pensamientos positivos y de nuestras acciones para conseguirlos y también de nuestros errores.

Porque no basta con escribir los deseos, también, tienes que creer que ocurrirán. Tratarlos como hechos ya pasados y no como algo imaginario que nunca ha existido.
Darle a los deseos la capacidad de no ser solo deseos, sino de ser tu realidad.

No tardes más tiempo, aunque ya haya comenzado el año, cuando leas esta entrada.
Coge papel y lápiz, o un ordenador, y escribe tus cinco deseos reales, enumerados del 1 al 5, en orden de importancia para ti.
Cuando hayas terminado de escribirlos, imagina que cada uno de esos deseos, ya se han hecho realidad. Observa las escenas en tu mente, y piensa en ellas, cada día o cada semana, como algo factible, algo que ya ha ocurrido.
Enseña tus deseos reales y cree en ellos.

¡Feliz Año Nuevo! :-)

jueves, 24 de diciembre de 2009

Tú Atraes Tu Propia Suerte


La suerte no es buena o mala, en realidad la suerte, es como nos tomemos nosotros lo que nos pasa.
Muchas veces, deseamos tener suerte para cambiar de vida o para ser otra persona diferente. Por ejemplo, decimos:
“Ojala cambiara mi vida… si me tocara la lotería, sería otra persona… haría tantas cosas que no hago… seguro que sería mucho más feliz, y que podría dar más felicidad a los que quiero…”.
Pero, la suerte no es algo que quede fuera de nuestra mano.
La suerte la atraemos nosotros mismos, y la buena suerte es lo que nosotros queremos que sea buena suerte.
Hay veces, en que los acontecimientos de nuestra vida, parecen ir en contra de nuestros deseos y expectativas. Deseamos algo con tanta fuerza, que al no conseguirlo, dejamos de creer. Dejamos de pensar en que somos nosotros los únicos responsables de nuestra mente y de como queremos sentirnos.
Ante un “fracaso”, ante una pérdida de esperanza, no hay que pararse, sino todo lo contrario. Hay que levantarse, y adaptar nuestros pensamientos y nuestras vivencias a la nueva situación.
Somos seres adaptables. Tenemos esa suerte… :-)
Ante las catástrofes, somos capaces de reaccionar, de ayudar a otros si lo necesitan, de dar lo mejor de cada uno.
Ante las alegrías de los demás también. En estos días de fiesta, muchos salen a la calle, por que les ha tocado una cantidad de dinero impensable para ellos, hasta ese día… y muchos otros salen también, a celebrarlo.
Nunca nada está perdido del todo.
Siempre hay esperanza. Siempre hay una luz al final de túnel.

Es cierto, créelo…
Tienes la suerte de tu lado…
Tú atraes tu propia suerte.

jueves, 17 de diciembre de 2009

RESPIRA


Respirar bien es importante.
Respiramos todos los días, todas las noches, y apenas somos conscientes de ello.
Tan sólo, cuando nos cuesta respirar (por un catarro o cualquier otro motivo), nos percatamos de lo que hemos perdido.
Y perdemos mucho: perdemos calidad de vida. En ocasiones, casi la propia vida.
De hecho, si estamos sin respirar unos segundos o minutos, morimos. Así de frágiles parecemos… y así es.
Sin embargo, muchas veces nos maltratamos (fumando, por ejemplo), como si fuéramos a vivir eternamente (aún sin pulmones).
Respiramos sin darnos cuenta, y sin embargo, respirar, es una de las cosas más importantes para nosotros.
Respiramos rápido, con ansiedad. A veces, con esfuerzo.
Intenta cada día, tener un rato de tranquilidad.
Siéntate o túmbate en silencio, y concéntrate en tu respiración.
Toma el aire, sintiendo como entra por tu nariz y recorre tu cuerpo.
Exhala con calma y sosiego.
Imagínate que todo lo malo, lo estresante de tu día, desaparece de ti, a través de esa respiración.
Respira.
Estás vivo.
Estás viva.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Cinco Claves Para Ser Más Feliz

1. Para encontrar la felicidad, no la busques.
Tanto la tristeza como la alegría, no existen.
Forman parte de tu mente.

2. Tú, eres quien ha de decidir si ser y estar feliz o no.

Cuando algunas mañanas, te levantas sin ganas de nada, observa tu mente.
Estate atento o atenta a todo lo que te dices esos días.

3. Si deseas que las circunstancias que te rodean, cambien, empieza primero por ti.
Somos los creadores de nuestras historias, somos nosotros, los que tenemos que abrir lo ojos y estar preparados para cambiar.

4. Escúchate a ti mismo.
Escucha las ideas preconcebidas que tienes de determinadas personas, o acontecimientos (- Es que ella no me escucha…, - No tiene remedio, sé que volveré a sufrir, - Seguro que mañana llueve…), y cámbialas por otros pensamientos más positivos.

5. Escribe como te gustaría que fuera tu vida en un futuro cercano. Hazlo, y léelo cada semana, sin aferrarte a ello. Tan sólo, cuando lo leas, cree que realmente eso ocurrirá. Luego olvídalo.

Tú, tienes la clave para ser más feliz :-)

jueves, 3 de diciembre de 2009

Un Paseo


Respira profundamente tres veces.
Relaja todo tu cuerpo.
Ahora, cierra los ojos.
“Imagínate a ti mismo o a ti misma, saliendo de tu casa.
Comienza a caminar por los alrededores,sintiendo tus pasos al hacerlo.
Las personas con las que te cruzas todos los días, también están ahí.
Salúdalas, y sigue caminando.
Al final de la calle o del sitio en el que te encuentras, ves aparecer una luz suave.
Obsérvala mejor.
Parece que la calle está comenzando a desvanecerse.
Andas con paso tranquilo hacía la luz.
Según te acercas, la luz se hace más y más fuerte, te deslumbra.
Con mucha seguridad, te paras delante de la luz, y entras en ella.
Al otro lado, sientes tus pies mojados, y escuchas el murmullo del mar.
Mira hacía abajo. Tus pies descalzos, están encima del agua del mar.
El agua es cálida y la sensación es muy agradable.
Levanta la vista.
Observa.
Hay un océano rodeándote.
El cielo, cubierto de algunas nubes, está totalmente azul.
Los colores del mar y del cielo, parecen unirse.
Escucha...
El sonido del viento, el murmullo del agua, tu propia respiración…
No hay nada más.
Tan sólo eso.
Disfruta de la sensación de plenitud que te rodea.
Camina despacio por el océano.
El agua se adapta a tus pies, puedes caminar sin hundirte.
Al fondo, en el horizonte, ves una luz suave.
La luz se acerca a ti poco a poco.
Según lo hace, la luz es más fuerte.
Cierra los ojos, y respira tranquilamente.
La luz te atraviesa, y al abrir los ojos, observas que has vuelto a los alrededores de tu casa.
Camina despacio, de regreso a tu casa.
Disfrutando de las sensaciones que has tenido en el océano.
Abre la puerta de tu casa”.
Bienvenido del paseo :-)
Abre los ojos.

jueves, 26 de noviembre de 2009

No Eres Tu Edad


No importa los años que cumplas.
No es un factor determinante en tu día a día, que tengas un año o dos años más.
Tú sigues siendo la misma persona.
El tiempo es relativo.
No es lo que marca nuestra vida, a pesar, de que seguimos nuestros relojes, con mucha disciplina.
Nuestra vida la marcamos nosotros, en función de como somos, actuamos y pensamos. Sin tener en cuenta los años que tenemos.
No sólo somos nuestro cuerpo.
Somos ese algo más, que todos sabemos que existe en nuestro interior.
Nuestras emociones, nuestros anhelos, nuestras alegrías y penas…
Somos quienes somos en un momento determinado. Actuamos de cierta manera, si estamos alegres o si estamos tristes. A cada segundo nuestra mente cambia. Nosotros cambiamos. Pero la esencia, ese niño interior que fuiste (y que eres), no cambia.
Eres TÚ (con mayúsculas), el que vive, la que vive… la que se levanta por las mañanas con la sonrisa en la cara, el que va a trabajar cada vez más feliz por lo que tiene (y no por lo que podría haber tenido), y no los años que vas cumpliendo.
Te propongo que te redescubras.
Que viajes con tu mente a tu infancia y adolescencia.
Observa como pensabas, como sentías, y que cosas eran las que te hacían sonreír.
¿A qué siempre te has sentido, de cierta forma, igual?
El cuerpo envejece, sí.
Pero tú no, si así lo deseas.
Tú no eres tu edad.

jueves, 19 de noviembre de 2009

La Vida Es Bella


Saborea cada instante de tu vida.
Estés haciendo lo que estés haciendo, disfrútalo.
Incluso, si estas pasando malos momentos.
Nada es eterno. Lo malo también se termina.

Haz lo que deseas.
No esperes a apuntarte a esas clases de baile, no esperes a ir a ese viaje que tienes en mente.
La vida pasa en un abrir y cerrar de ojos, y cuando los abres conscientemente, observas como eres y como fuiste.
Cuando eres consciente de lo que te rodea, de lo que deseas, de a quien amas, del por que haces las cosas, en una palabra, cuando realmente sabes quien eres, es el momento adecuado para avanzar.
Y como digo, no tienes que esperar.
Tan solo, abre los ojos. Escucha, siente, participa…
Cuando tengas inquietud por hacer algo, hazlo. No lo dejes para luego.
El después no existe, solo existe el ahora, el presente, este momento.
Levántate y dale un abrazo a tu amigo, un beso a tu hija, un sincero reconocimiento a un desconocido o un regalo a tu sobrino (aunque no sea su cumpleaños).
Todos somos iguales, todos nacemos y todos morimos igual.
No hay distinciones.
Al final, lo único importante es aquello en lo creíste y aquello que amaste (y que te amó).
Los enfados, las desilusiones, los esfuerzos por conseguir lo “imposible”, al final se quedan en nada.
Respira hondo, fluye con la vida.
A cada paso que des, sonríe :-)
La vida es bella.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Paciencia

Respira profundamente tres veces.

Imagina una nube en un cielo claro.

Visualiza la nube de cerca.
Observa como se mueve despacio, como se desplaza, deshaciéndose cada vez.
Siente que tú eres esa nube.

Siente la calma y la tranquilidad de esa nube.
El viento la mueve sin esfuerzo.
No hay nada en que pensar, ni nada por lo que preocuparse.

Respira de nuevo profundamente…
Imagina que la nube se desplaza hasta un lugar de descanso para ti, ya sea el mar, las montañas o la ciudad.
Observa el silencio que te rodea.
Solo escuchas el ruido del viento, que ahora suave y cálido te mece.

Quédate en ese estado el tiempo que necesites.

Cuándo estés preocupado o preocupada, triste o con estrés, respira hondo una vez, vuelve a esa escena y repítete en silencio:

- Paciencia. Todo va a estar bien. Todo está bien. Nada me preocupa. Me siento muy bien… PACIENCIA