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miércoles, 30 de enero de 2013

Lista de Deseos

Haz algo que te apetezca mucho hacer.
¿Hace cuánto tiempo que no te ofreces esa recompensa merecida?
La desgana y la falta de energía que a veces tienes, es porque has perdido la motivación que necesitas para continuar.
Todos necesitamos esa motivación para actuar.
Y los pequeños refuerzos positivos son importantes para seguir activos.
Unas palabras de aliento: "Lo has hecho muy bien", o una comida dulce, cada vez que hagas alguna tarea o actividad, te pueden ayudar a ser más feliz y a no pararte o sentirse decaída.
No hace falta que ese refuerzo te lo den otros. Tú eres también un buen apoyo para ti mismo... Por eso, cada vez que estés agotada o sin energía, que pienses que no puedes más,  siéntate y respira profundamente tres veces.
Ofrécete unas afirmaciones positivas acerca de tu valía personal ("Soy una persona maravillosa") y piensa en aquello que te apetece hacer desde hace tiempo, y hazlo.
Los objetivos de esos deseos, tienen que ser realistas y alcanzables por ti en ese momento, porque de lo contrario, te frustrarás y continuarás con tu cansancio y desgana inicial.
Así que coge papel y lápiz y en donde te encuentras, haz una pequeña lista de aquellas cosas que te apetece hacer, y que te servirán como reforzadores para cuando hagas alguna actividad.
Recuerda: los deseos han de ser asequibles para ti y que no te perjudiquen ni a ti ni a tu entorno.
Una vez que tengas la lista de deseos, regresa a tu rutina.
Cuando termines de cocinar (por ejemplo), mírate en un espejo y di en voz alta: "Soy un gran cocinero. Me gusta quien soy".
Cuando termines ese trabajo que te absorbe tanto, coge la lista y elige aquella actividad que más te apetece, como comerte un helado.
Disfruta de cada cosa que hagas y no se te olvide hacer cada día algo que te apetezca realmente hacer.
Vive el momento.



jueves, 31 de diciembre de 2009

Deseos Reales

Llega un nuevo año.
Como casi todos los años, muchos hacemos listas de deseos y de buenas intenciones para los próximos meses. Algunos de ellos, se cumplen, pero otros…
Otros deseos, se quedan en eso: deseos (“Ya lo haré el año siguiente”, pensamos).

Hoy os propongo, que escribáis unos pocos deseos alcanzables a corto plazo, para el año nuevo. Deseos reales, que cumplan con vuestras expectativas más cercanas, poniéndonos al día de deseos pasados, que no conseguimos (ya sea por inactividad, desilusión u otros motivos).

Para que esos deseos reales se cumplan, hemos de ser activos. Tenemos que ser conscientes cada día, o cada semana del año que llega, de que nosotros somos los responsables de que esos deseos lleguen al final de año, como deseos realizados.

A nuestras buenas intenciones, tenemos que unir una buena actitud mental para conseguir aquello que deseamos, y también alguna acción que mueva esas ideas que tenemos.

Los deseos que escribamos, no serán muchos, sino pocos. Con unos cinco deseos es suficiente. Pero, van a ser deseos, como digo, reales, y muy pensados.
Por ejemplo, si deseamos dejar de fumar, pero no nos vemos capaces de que ocurra, en vez de desear: Deseo dejar de fumar este nuevo año. Podemos desear: Deseo disminuir los cigarros que fumo a la semana.

Después de escribir los deseos, enséñaselos a alguien cercano (o incluso ponlos en tu web), para que se hagan aún más reales. Nuestra motivación, será mayor, si otros saben nuestros propósitos. Y tendremos una “prueba”, para que cuando volvamos a leer los deseos justo dentro de un año, comprobar si se han cumplido, cuántos de ellos se lograron, y el por qué de los no conseguidos. Aprenderemos de nuestros pensamientos positivos y de nuestras acciones para conseguirlos y también de nuestros errores.

Porque no basta con escribir los deseos, también, tienes que creer que ocurrirán. Tratarlos como hechos ya pasados y no como algo imaginario que nunca ha existido.
Darle a los deseos la capacidad de no ser solo deseos, sino de ser tu realidad.

No tardes más tiempo, aunque ya haya comenzado el año, cuando leas esta entrada.
Coge papel y lápiz, o un ordenador, y escribe tus cinco deseos reales, enumerados del 1 al 5, en orden de importancia para ti.
Cuando hayas terminado de escribirlos, imagina que cada uno de esos deseos, ya se han hecho realidad. Observa las escenas en tu mente, y piensa en ellas, cada día o cada semana, como algo factible, algo que ya ha ocurrido.
Enseña tus deseos reales y cree en ellos.

¡Feliz Año Nuevo! :-)