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lunes, 28 de marzo de 2016

Una mirada de asombro



Una nueva mirada es posible.

Una mirada sin miedo, sin dudas.

Una mirada de asombro ante un mundo lleno de cosas buenas.

Cosas buenas y que no tienen precio.

Una sonrisa feliz de aquel al que amas.

Un abrazo prolongado con muchas ganas.

Una mirada sorprendida ante la vida que está por descubrir.

Una dulce canción que te acuna el alma.

Sé feliz.

Ama como si no fueras a vivir mañana.

Una mirada nueva.

Una mirada de asombro.


miércoles, 22 de abril de 2015

Sonríe, por favor

Deja de ponerte barreras delante de ti.
La mayoría de los obstáculos están en tu mente.
Somos cada uno de nosotros, los que nos limitamos y decimos a menudo: “yo no puedo hacer eso”, “aquello no es para mí”…
A través de mi experiencia con la “enfermedad” desde que era una niña, he ido dándome cuenta que las mayores trabas a las que me he ido enfrentando, han estado en mis pensamientos limitantes y en mis ideas poco constructivas.
Puedes hacer lo que te propongas. Seas como seas. Pienses como pienses.
Tus capacidades van más allá que las limitaciones físicas, sensoriales, intelectuales  o emocionales que crees tener.
A todo nos adaptamos.
El proceso de cambio cuando empieza es nuevo, pero puedes afrontarlo.
Podemos ser el motor de nuestras vidas. Los cambios que deseamos siempre comienzan en tu mente.
Si tu mentalidad es poco optimista, tus anhelos se verán limitados a cada paso.
Pero si cada vez que caes o te sientes cansado e indefenso, te dices a ti misma: “¡Yo puedo con todo! Soy lo que mis pensamientos crean y sé que todo va a salir bien!”, posiblemente tus limitaciones aunque existan pasarán a un segundo plano.
Todos conocemos casos de personas con grandes discapacidades o personas con vivencias muy complicadas, que hacen de sus vidas sueños. Sonríen cada mañana como si estuvieran naciendo de nuevo y saben que pueden. A pesar de los obstáculos físicos del medio, a pesar de miles de trabas sociales o familiares, son personas positivas y llenas de una energía casi mágica.
Tú también puedes. Puedes hacer y ser lo que te habías propuesto.
Sin miedos, sin sentimientos de culpa, sin remordimientos o pensamientos paralizantes…
Eres fuerte. Eres grande. Y eres una persona maravillosa con aptitudes estupendas.
Esta semana solo te voy a pedir una cosa…
¡Sonríe, por favor!


miércoles, 13 de agosto de 2014

Si yo fuera rico

Como dice la famosa canción, Si yo fuera rico, Yadi dadi dadi didu didu didu didu dum, Estaría todo el día bidi bidi bum…
¿Y qué es exactamente lo que tú harías si fueras rico?
Cierra los ojos e imagínate rodeada de dinero. Más del que podrás gastar en una vida.
Cree por unos instantes, que eres realmente multimillonario.
¿Qué sientes? ¿Felicidad? ¿Tranquilidad? ¿Armonía?
Expande tu mirada y observa a quién te acompaña.
¿Estás solo? ¿Tu familia te sonríe feliz?
Y ahora, analiza tu interior… ¿Eres distinto por dentro? ¿Qué ha cambiado para que ahora creas que eres más feliz?
Si observas la situación desde fuera, como si de un extraterrestre se tratara, verías lo absurdo de la ecuación. Tan solo ha cambiado que tienes unos cuantos papeles alrededor tuyo y sin embargo, tus ilusiones, expectativas y anhelos, se han modificado rápidamente.
¿Tu realidad se dibuja en función del dinero o de las cosas materiales que puedes o no comprarte? ¿O sientes que eres algo más que un número o que un consumidor sin motivos más?
Como no sé cuáles serán tus respuestas a esas preguntas, te dejo las mías. Yo, al igual que muchos de nosotros, no soy rica. De hecho, como la inmensa mayoría de las personas en España, no tengo trabajo. Tampoco tengo otros bienes materiales, ni coche, ni casa, ni otras propiedades… Soy una persona con discapacidad más, y que a pesar de mis estudios, tengo pocas oportunidades laborales.
Dicho todo lo cual, mi respuesta es: Sí. Quiero ser millonaria…
¿Quién no desea tener dinero y así imaginar un futuro lleno de felicidad, paz y armonía?
Y claro. Quiero tener mucho dinero y “trabajar” en lo que me gusta: escribir.
Pero… ¿Eso es lo que me impulsa cada día para vivir?
Pues No. Mis motivaciones no van en línea con ser multimillonaria. Mis deseos no están cerca de crear multinacionales para lucrarme y tener cada vez más y más dinero.
Cada vez que en mi mente resuena la canción “Si yo fuera rico”, mi cuerpo baila y mi mente sonríe y actúo como si ya fuera millonaria según los cánones establecidos: feliz y sin preocupaciones o culpas.
Y me sorprende ver a personas ricas, pobres en valores y en relaciones humanas, siendo muchos de los líderes que nos marcan el día a día.
Sí. Yo quiero ser rica, pero también deseo la felicidad. Y una felicidad a largo plazo, que no se compre con dinero. Un amor incondicional hacia mí misma, hacía mis allegados. Amor sin condiciones y la motivación de avanzar a cada instante, sonriendo y cantando a pesar de las dificultades.
Porque somos muchos y muchas los que no somos millonarios, y sin embargo sabemos vivir y reír. Unos luchando con sus dolencias, otros emergiendo de las ruinas y otros muchos, levantándonos cada vez más y más fuertes y sabios.
Sé que tú eres una de esas personas: rica en valores y en emociones. Una inteligencia emocional, que nos hace disfrutar de cada instante sin miedo al siguiente, o a lo que vendrá.
Supervivientes al fin y al cabo, que cumplen sus deseos más inmediatos y que están rodeados de amistad, amor y compañerismo.
Aunque sea algo no real en estos momentos de tu vida, te lo voy a recordar: Tú ya eres rico. Y mucho.
Sigue viviendo con esa valentía y el arrojo de los que tienen sueños.
Y sigue cantado…
Si yo fuera rico… yadi dadi dadi didu didu didu didu dum.

miércoles, 11 de junio de 2014

Esperanza

Desde que tengo diez años no puedo cerrar las manos. He estado años de mi vida, con dolor en los dedos y sintiéndome muchas veces incapaz de realizar mis sueños. A pesar de todo, siempre sentí la esperanza de cumplirlos.
Las vivencias nos marcan a todos. Seamos niños, jóvenes, adultos o ancianos. Cuando dejamos de creer en la magia y de soñar con ella, nuestra vitalidad se ahoga en el miedo y el dolor.
Todos los momentos son únicos y especiales. Aunque estemos pasando por un mal momento, aunque nos duelan las manos, los pies o las caderas. Aunque no podamos ser o estar como estábamos antes…
El tiempo sigue avanzando y todos cumplimos años. Algunos comienzan entonces a darse cuenta de las limitaciones que conlleva no haber cuidado su cuerpo o su mente años atrás. Algunos deciden rendirse y dejar de ilusionarse. Otros piensan que tiempos pasados fueron mejor… Es entonces cuando la esperanza desaparece y las dudas, el miedo y el desamor hacia uno mismo, inundan los días y las noches.
Lo mejor está por venir” es un pensamiento positivo, motivante y esperanzador, que hace que nuestra mente se relaje y disfrute del momento.
Las luces aún no se han apagado y hay muchas experiencias gratificantes a la vuelta de la esquina.
Si hoy aguzas tus sentidos y escuchas detenidamente o abres mucho los ojos, seguramente veas cosas maravillosas que dudabas de que existieran hacía unas horas.
Deja de centrarte en ti o en los problemas que rodean al mundo o a ti misma. No dejes de lado la realidad, pero date un respiro. Hoy tienes una vida que vivir.
He conocido y conozco personas de ochenta años, que han seguido realizando sus deseos y sus sueños. Que se han implicado en un proyecto o en una afición con la misma o más vitalidad que cuando tenían veinte. Seguramente conoces a alguien así. Alguien, que sin importar su edad, sin importar sus limitaciones, avanza a cada instante con la ilusión y la esperanza de un bebé.
Céntrate en esa persona con ilusión. Acércate a ella y aprende de sus anhelos. Es posible que te diga que él también tiene miedo, que también se siente cansado o que también ha sufrido o sufre… Pero después te dirá cómo y por qué sigue unido a la esperanza y a la vida. Quizás te diga, que a pesar de las dificultades está vivo y que hay tantas cosas de las que aprender y disfrutar antes de irse…
Tú eres el creador de tus sueños, de tu historia y de tu esperanza e ilusiones. Tú eres el artífice de tu felicidad.
Olvida el rincón de la pena que te ahoga el alma, y levántate de nuevo. Puedes hacer tantas y tantas cosas aunque tengas limitaciones…
Esta semana busca una hora tranquila del día y dedica unos minutos a tus sueños. Ellos nunca se han ido. Siguen ahí, esperando para seguir el camino a tu lado.
Solo recuérdate cada día que te mereces ser, estar y vivir feliz.
Eres una persona maravillosa. Que no se te olvide.
¡Sé feliz!



miércoles, 17 de julio de 2013

Sé Feliz y Optimista

Cierra los ojos y respira profundamente tres veces.
Ahora ábrelos y di en voz alta, las siguientes afirmaciones positivas:
- Me siento sano y feliz.
- La vida es estupenda. Estoy contenta de poder despertarme todas las mañanas.
- Soy una persona muy afortunada.
- Todo está saliendo bien.
- Doy las gracias por todo lo que tengo y por todo lo que he aprendido.
- Me libero de las ataduras físicas, psíquicas y emocionales que me paran en mi camino.
- Estoy en el momento adecuado y haciendo justo lo que tenía que hacer.
- La vida es maravillosa.
- Todo está bien.
- Yo puedo.
Disfruta de cada día como si fuera el último.
Sé feliz con cualquier cosa.
Deja que tu mente sea feliz y optimista.
Permítete ser y estar alegre cada minuto.
Aunque en tu entorno, sientas que todo no va del todo bien, ¡anímate!
Eres una persona muy fuerte.
Sobre todo sigue pensando y sigue leyendo.
Sigue siendo crítica con lo que observas y con lo que te gusta poco.
Si notas un malestar, haz algo para cambiarlo.
Di siempre que puedes. Porque… ¡Puedes!
Cuando creas que estás en el lugar equivocado, en el momento inadecuado de tu existencia, recapacita…
Cuando tomaste aquella decisión o aquel camino, lo hiciste por algún motivo.
Y ahora estás aquí.
Sé simplemente feliz.
Y haz feliz con tu humor a los que te rodean.
Y que nada ni nadie te quite tu fuerza y tu luz.
Eres una persona maravillosa, con muchas cualidades positivas.
Mantén tu autoestima alta y sonríe cada día como si no hubiera mañana.
No hay mañana.
Tan solo el ahora.
Este momento.
Sin dilación, pero sin sentimientos de culpa, avanza cada vez hacia tus deseos.
Relaja tu cuerpo y tu mente.
Eres lo que siempre deseaste ser.
Disfruta del momento.
Carpe Diem.