Respirar bien es importante.
Respiramos todos los días, todas las noches, y apenas somos conscientes de ello.
Tan sólo, cuando nos cuesta respirar (por un catarro o cualquier otro motivo), nos percatamos de lo que hemos perdido.
Y perdemos mucho: perdemos calidad de vida. En ocasiones, casi la propia vida.
De hecho, si estamos sin respirar unos segundos o minutos, morimos. Así de frágiles parecemos… y así es.
Sin embargo, muchas veces nos maltratamos (fumando, por ejemplo), como si fuéramos a vivir eternamente (aún sin pulmones).
Respiramos sin darnos cuenta, y sin embargo, respirar, es una de las cosas más importantes para nosotros.
Respiramos rápido, con ansiedad. A veces, con esfuerzo.
Intenta cada día, tener un rato de tranquilidad.
Siéntate o túmbate en silencio, y concéntrate en tu respiración.
Toma el aire, sintiendo como entra por tu nariz y recorre tu cuerpo.
Exhala con calma y sosiego.
Imagínate que todo lo malo, lo estresante de tu día, desaparece de ti, a través de esa respiración.
Respira.
Estás vivo.
Estás viva.