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lunes, 14 de marzo de 2016

Respira sin esfuerzo

¿Hace cuánto que no respiras?

La pregunta parece extraña, ya que respiramos normalmente sin esfuerzo y sin ser conscientes de ello.

Nuestra respiración es parte de nosotros a cada instante que pasa.

Por eso, cuando nos falta el aire nos sentimos abatidos y sin fuerzas.

A veces nos falta el aire por que estamos enfermos físicamente y echamos de menos esas bocanadas de aire que entran por nuestra nariz...

Otras veces, el aire si llega a nuestros pulmones con facilidad física pero nosotros no lo sentimos así. Nuestras preocupaciones o alguna pena, nos corroe el alma y no nos deja respirar.

Es entonces, cuando la vida parece no llegar a su destino, que comenzamos a darnos cuenta de la simpleza del ahora.

Y de la facilidad con la que la respiración nos acompaña desde que nacemos.

Cierra los ojos y respira profundamente un vez.

¿La sientes?

El aire que entra en ti te renueva a cada respiración.

Eres una nueva persona revitalizada cada vez que el aire te llena.

Una parte de la vida que nació contigo.

Esta semana deja que las cosas pasen. Sin forzarlas.

Ya sabes...

Respira sin esfuerzo.


jueves, 17 de diciembre de 2009

RESPIRA


Respirar bien es importante.
Respiramos todos los días, todas las noches, y apenas somos conscientes de ello.
Tan sólo, cuando nos cuesta respirar (por un catarro o cualquier otro motivo), nos percatamos de lo que hemos perdido.
Y perdemos mucho: perdemos calidad de vida. En ocasiones, casi la propia vida.
De hecho, si estamos sin respirar unos segundos o minutos, morimos. Así de frágiles parecemos… y así es.
Sin embargo, muchas veces nos maltratamos (fumando, por ejemplo), como si fuéramos a vivir eternamente (aún sin pulmones).
Respiramos sin darnos cuenta, y sin embargo, respirar, es una de las cosas más importantes para nosotros.
Respiramos rápido, con ansiedad. A veces, con esfuerzo.
Intenta cada día, tener un rato de tranquilidad.
Siéntate o túmbate en silencio, y concéntrate en tu respiración.
Toma el aire, sintiendo como entra por tu nariz y recorre tu cuerpo.
Exhala con calma y sosiego.
Imagínate que todo lo malo, lo estresante de tu día, desaparece de ti, a través de esa respiración.
Respira.
Estás vivo.
Estás viva.