jueves, 25 de marzo de 2010

La Discapacidad

Muchas personas vivimos con una discapacidad. Ya sea, física, intelectual o sensorial.
Eso no implica, que seamos menos capaces que otros, pero sí, que tenemos que adaptarnos a lo que tenemos.
Las circunstancias que nos rodean son importantes.
Tener los medios adecuados para poder adaptarnos a nivel físico y el apoyo de las personas que tenemos más cerca, son un elemento clave para poder llegar  vivir una vida independiente.
Pero, también es importante como estemos a nivel psicológico. Si no tenemos las habilidades necesarias para afrontar los cambios o los “problemas” que se nos pueden presentar (a raíz de nuestra discapacidad), seguramente el adaptarnos será mucho más difícil.

En realidad, todos y todas, hemos de adaptarnos a las circunstancias que nos rodean. Por lo que, de una forma u otra, todos somos o tenemos algo de discapacitados.

Cuando creemos que no podemos hacer algo, nuestra mente nos para, nos limita. Pensamos que no podremos actuar.
Pero, es probable, que sí seamos capaces de hacer aquello que nos preocupa o nos asusta.
Simplemente optamos por permanece quietos, sin ni siquiera intentarlo:
- Para qué voy a hacerlo, - Yo no puedo hacer eso, - No creo que lo consiga, - Es muy difícil para mí…

Tengas la edad que tengas, tengas o no una discapacidad, si crees que no podrás con algo… es posible que así ocurra.
Pero, si olvidas tu edad, tus condiciones físicas, tus miedos y te centras en lo que puedes hacer… seguramente conseguirás mucho y será más de lo que pensabas (como por ejemplo, atarte los cordones de los zapatos, aprobar unos exámenes, o levantarte con energía todas las mañanas).

Lo principal es no identificarnos con las limitaciones. Somos mucho más que eso.
No creas que no puedes, porque sí puedes.
Cambia tu forma de verte. Cambia los “no puedo”, por los “sí puedo”.
Pon los medios para que eso ocurra. No te quedes inmóvil.
Actúa.
Cree en ti.
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jueves, 18 de marzo de 2010

Afirmaciones Positivas

Nuestra mente es “moldeable”. Si pensamos en algo, enseguida, la imagen de ese algo aparecerá en nuestra cabeza (aunque no queramos).
Si deseamos estar felices y tranquilos, podemos imaginar una escena que nos relaje y sentir que estamos allí, con sólo cerrar los ojos.

Te propongo seguir unas sencillas afirmaciones diarias, desde hoy, hasta dentro de cinco días (por supuesto, que luego, podrás volverlas a repetir cada semana, haciendo hincapié en las afirmaciones que más necesites).
Antes de levantarte, incluso antes de abrir los ojos por las mañanas, repite:
- Hoy es un día maravilloso. Hoy va a ser un día estupendo. La vida es maravillosa. Todo va a salir bien.
Después visualiza como te gustaría que fuera tu día (que cosas deseas hacer o tienes que hacer y como quieres sentirte), intentando dibujar todos los detalles en tu mente.
Cuando lo hayas hecho, entonces sí, abre los ojos y levántate.

1º día: Motivación.
Hoy vas a repetir una frase que te motive y te anime. Como por ejemplo una de las frases de la mañana: La vida es maravillosa. Repítete esta frase para tu interior, cada vez que estés a punto de enfadarte o ponerte triste (aunque no “creas” en ese instante lo que piensas, tan sólo dilo).

2º día: Poder.
Si crees que puedes hacer algo, no lo dudes, lo harás.
La frase de hoy es: Puedo hacer lo que me proponga. Yo puedo.

3º día: Autoestima.
Cuando tengas algún minuto a solas (por ejemplo, cada vez que vayas al cuarto de baño), mírate al espejo o simplemente, repite en voz alta (o grítalo dentro de ti):
Soy una persona maravillosa. Merezco todo lo bueno que me pase. Me quiero.

4º día: Sanación.
En ocasiones, las enfermedades y los dolores, están ahí para avisarnos de algo (por ejemplo, de parar si tenemos una vida muy ajetreada o para que prestemos mayor atención a nuestro cuerpo y mente). Tú eres el responsable último de tu salud. Hazle caso a tu cuerpo. Repite:
Me siento sano, me siento bien. Me siento estupendamente.


5º día: Confianza.
Siéntete como si estuvieras en una burbuja durante el día. Recuerda cuando estabas segura o seguro (por ejemplo en tu niñez, tal vez al lado de tus padres). Recuerda aquellas ocasiones en que sabías que todo saldría como deseabas, y repite:
Hoy nada me preocupa. La vida fluye sin esfuerzo. Sé que todo va a estar bien.

Y todas las noches antes de dormir, afirma:
- Voy a dormir placidamente y sin interrupciones. Voy a sanar mientras duermo. Todo está bien.
Y duérmete con ellas.

:-)
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jueves, 11 de marzo de 2010

Tu Vida = Tu película

Cada uno de nosotros, es el protagonista de su película.
Creamos las situaciones y escenas, como si fuéramos los guionistas de la historia, luego también actuamos en base a esas ideas, creencias y pensamientos preestablecidos que hemos ido tomando forma en nuestra cabeza. Y por último, somos los que dirigimos esa película.
Somos nosotros los que decidimos pensar, decir o actuar de una forma determinada.

Vivimos rodeados de personas y cada una de ellas, lleva a cabo su propia película.
Unos realizan más escenas cómicas, otros llevan a cabo las escenas más tristes de una obra dramática.
Pero todos nos parecemos en algo fundamental:
Todos y Todas, deseamos un final feliz.

Casi todos somos grandes actores y actrices. La mayor parte del tiempo, hacemos el papel de un personaje, vivimos detrás de una máscara, sonreímos sin ganas o nos portamos de una forma determinada por el qué dirán.
Creemos que no podemos hacer otra cosa, que es lo que hay que hacer, que es el personaje que nos ha tocado (el rol que hemos asumido).
Pero no es cierto.

Tú eres el guionista de tu historia, eres tú quién decide si actuar como ese personaje o no hacerlo. Eres tú, el que al final, dirige tus pensamientos, emociones y actos.

Tú eres el creador de tu propia historia.
¡Créelo!
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jueves, 4 de marzo de 2010

¡Eres Capaz De Lo Que Te Propongas!

Si tienes miedo de algo, o sientes que no eres capaz de enfrentarte a una situación o a otras circunstancias difíciles… No lo dudes, eres capaz de lo que te propongas.
Tú tienes el poder de cambiar tu mente. Tú tienes la capacidad de hacer que tus miedos y apegos desaparezcan.
¿Cómo?
Pues principalmente, siendo consciente de que eres lo que tus pensamientos crean. Y de que eres tú (y nadie más) el responsable de tú mente.

Con una mente tranquila y positiva, podemos hacer grandes cosas (desde hacer que un dolor carezca de toda la importancia que le dábamos, hasta vivir sin miedos).

Por ejemplo, cuando yo era pequeña, tenía miedo de relacionarme.
También recuerdo, que me sentía muy mal con el solo pensamiento de separarme de mi familia.
Una cosa, iba unida a la otra, ya que me relacionaba muy poco con personas que no fueran de mi círculo cercano.
En realidad, toda esa forma de ser que tenía, apareció cuando enfermé de artritis reumatoide juvenil (ARJ).
Mi modo de afrontar los cambios que tuve con nueve años, fue encerrarme en lo que conocía, aferrándome a personas y cosas que me rodeaban.
Hay muchas formas de afrontar los problemas que se nos presentan. Y al final, todo está en la mente.

Es curioso como de fuerte es nuestra mente.
Los dolores físicos, fueron muy difíciles, pero una de mis principales preocupaciones (lo que me rondaba mis pensamientos a menudo), era como enfrentarme a esos miedos que tenía de relacionarme con los demás.
A pesar del dolor, le dí más importancia a lo que pensaba y sentía.
Por eso, llegue a la conclusión (luego ratificada), de que la mente es poderosa, y que si aprendemos a controlarla o por lo menos a manejarla de modo adecuado, las circunstancias a las que nos enfrentamos en el día a día, serán mejores.
Aprendí a soportar el dolor o la vergüenza, por ejemplo, por tal de jugar con otros niños, haciendo más o menos lo que ellos hacían (siempre con las limitaciones físicas, que también forjaban que me retrajera más).

Así, que no lo dudes, ¡eres capaz de lo que te propongas!
:-)

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