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miércoles, 9 de abril de 2014

No te apagues

Silencio.
Parece la calma que precede a la tormenta.
Casi siempre todo se repite.
Después de la tempestad llega la tranquilidad.
Volverá a pasar.
Y tú estarás ahí para verlo.
Quizás en ese instante, seas un poco más sabio de lo que fuiste en tu anterior experiencia.
Tal vez no.
Eres un mar sin olas, dispuesto a aprender de cada momento.
El tiempo inventado pasará casi siempre rápido, y tú seguirás aquí para disfrutarlo.
Mirarás de nuevo al horizonte y volverás a sentir la paz de la nada.
Seguramente ya no seas la misma persona a ojos de los demás.
Es posible que tampoco tú te reconozcas en el espejo.
Pero tú sabes dentro de tu cuerpo, que eres ese bebé que observaba todo con ojos grandes y curiosos.
La vida es un mar en calma llena de experiencias y de retos de los que aprender.
Comprender el cielo, las nubes, el mar, las horas que transcurren sin pausa... esa es la vida. Tu vida. Y estás aquí para verlo.
Sonríe.
Sigues vivo. Sigues siendo lo que deseaste y nunca dejaste de ser.
Un ser lleno de luz y de calma.
Abraza, besa, ríe, canta, baila, disfruta a cada paso.
Es tu camino. Y sigues aprendiendo.
Sigue con tu luz.

No te apagues.


miércoles, 26 de marzo de 2014

Caminar descalzo

Cierra los ojos y respira profundamente tres veces.
Observa mentalmente tus pies.
Imagina que caminas descalzo y muy despacio por encima de un césped muy verde.
Siente el tacto de la hierba en las plantas de tus pies.
Nota la humedad y el frescor.
Solo ves tus pies y el césped, pero sabes que si levantas la vista, un paisaje bello rodeará tus pasos.
Te sientes feliz y a salvo.
En estos instantes, nada importa. Solo esas sensaciones que te recorren el cuerpo.
Continuas andando y en tu camino, te encuentras con una hermosa flor con los pétalos muy grandes.
La observas con cuidado y te das cuenta de que te está transmitiendo algo.
Te arrodillas y tocas sutilmente una de sus hojas.
Cierra los ojos.
Escucha el viento y el silencio que existe en ese lugar remoto.
Aquella flor te hace sentir parte del entorno.
Deseas estar más cerca de ese ser y sentirte igual de viva que la planta.
Con solo desearlo, tu cuerpo se transforma en el centro de la flor.
Ahora mismo, formas parte de la flor que observabas.
Debajo de ti, el césped parece mucho más verde que antes.
Pequeños insectos, imperceptibles por ti cuando caminabas, revolotean a tu alrededor.
Un murmullo de agua te hace estar alerta.
Un pequeño riachuelo llega hasta ti, rodeándote y bañando todo tu ser.
Estás muy feliz de estar siendo regado.
Respira profundamente una vez.
Tu cuerpo poco a poco, va saliendo del trance y vuelves a ser tu mismo.
Tus pies siguen cerca de la flor de pétalos grandes.
La miras y sonríes.
Sabes lo que siente esa forma de vida que parecía tan distinta a ti, hace tan solo unos segundos.
Conoces sus sensaciones y sus necesidades.
Eres parte de ese mundo que te rodea.
Eres esa naturaleza que atraviesas con paso lento.
Aceptas el hecho de volver a ser tu misma.
Mira hacia arriba y nota el sol en tu cara.
Repite para ti: Todo está bien. Todo va a salir bien. La vida es maravillosa.
Respira profundamente una vez.
Abre los ojos.




miércoles, 29 de mayo de 2013

Mente en calma


Si buscas descanso, no vas a una discoteca.
Si lo que deseas es acción, no te acuestas temprano.
Lo mismo ocurre si lo que anhelas es una mente en calma…
Si la alimentas con pensamientos negativos y recurrentes, seguirás en tensión y no te relajarás.
Si por el contrario, tomas la determinación de perseguir aquello que ansías, y actúas de modo adecuado para que se produzca, alcanzarás esa meta que te has propuesto.
Cuando tu cabeza no deja de repetir palabras negativas que te paran, no te centres en ellas.
No te sientas culpable si has decidido emprender unos objetivos para conseguir una mente más positiva, y no lo consigues.
Es fácil que los pensamientos poco saludables, regresen a tu mente…
Son muchos años con ese hábito adquirido y es normal que ocurra.
Pero no decaigas ni te entristezcas si eso pasa.
Eres una persona muy fuerte y llena de cualidades positivas.
Nada ni nadie puede hacer cambiar eso.
Por eso, si tu mente se sigue nutriendo de pensamientos que no deseas, déjalos pasar sin remordimientos ni culpas.
Imagina que esos pensamientos van en un río caudaloso… un río que parece no poderse controlar…
Sin embargo, al llegar a determinados puntos que se repiten cada lapso de tiempo, el río se bifurca y puedes elegir entre seguir por el camino más copioso o por el que está en calma.
Tienes muchas oportunidades para ello. Y con la práctica, poco a poco, conseguirás elegir cada vez con mayor frecuencia el camino tranquilo.
Te repito: disfruta del camino y de tus habilidades positivas. No te quedes tumbado si te caes… levántate de nuevo y comienza la andadura.
En cualquier meta que te propongas, siempre tienes más de una oportunidad para alcanzar ese objetivo que deseas.
Tan solo: Vuelve a intentarlo como si fuera la primera vez que lo haces. Con esa motivación y empuje de un primer momento.
Recuerda: Eres una persona maravillosa con grandes capacidades.
Tú puedes conseguir una mente en calma.
¡Créelo!
¡Tú Puedes!


miércoles, 15 de mayo de 2013

Encuentra Tu Equilibrio Mental En Cinco Minutos


Ponte recto y estira tu cuerpo con los brazos hacia arriba.
Bájalos y acomódate en la silla.
Cierra los ojos y respira profundamente tres veces.
Repite para ti: “Todo está bien”. “Todo va a salir bien”.
Abre los ojos y continúa con lo que estabas haciendo.
¿Has notado como la calma y la relajación, llegaban a ti?
No es necesario que te esfuerces para sentir unos instantes de paz mental.
Tan solo respira de modo consciente y disfruta de las sensaciones que recorren tu cuerpo.
En ocasiones nos ponemos mil excusas para no hacer algo que nos beneficia…
“No tengo tiempo para meditar”, “Ya lo haré el fin de semana”, “Con lo ocupado que estoy, no puedo desperdiciar mis horas, desconectando ni un segundo”…
A pesar de todas las trabas que nos empeñamos en ponernos, nuestro cuerpo es sabio y suele darnos avisos para que disminuyamos el ritmo y prestemos atención a lo importante.
Si tropiezas y te haces un esguince en el pie, es probable que tengas que escuchar mejor tus necesidades…
Si todos los días te duele la cabeza, tal vez necesites un respiro en tus quehaceres diarios…
Repito… No tienes que estar horas meditando o relajándote.
Con cinco minutos basta.
Sé que suena a receta mágica, que parece algo sin sentido…
Pero, te aseguro que funciona.
Si cada lapso de tiempo dejas de hacer la actividad que estabas haciendo, y realizas un par de estiramientos y respiraciones profundas, todo lo verás más claro.
Tu mente está despierta en todo momento, aunque tú estés inactivo.
Por eso, es importante que en algún momento del día, seas consciente de ella y de tu respiración.
Ese instante es casi mágico, pues tu presente deja de enfocarse en el pasado o el futuro y tan solo existe el ahora.
Un ahora, donde las preocupaciones no existen y los miedos se han esfumado.
Recuerda: Busca tu equilibrio mental en cinco minutos.
Tú puedes.


miércoles, 25 de enero de 2012

Paz en la mente


Deja de pensar. Es el momento adecuado para que despiertes.
Eres más que tu mente. Eres lo que no oyes. Eres lo que no ves.
Eres una superviviente. Comprende eso.
Todo está ocurriendo justo en el momento idóneo.


Separa tu mente de ti mismo y te encontrarás.
Tendrás esa paz mental que buscas.




Es en el ahora cuando los relojes se paran y cuando se escucha claramente el sonido de los segundos.


Con cada paso que das, te acercas un poco más al momento de tu muerte. Recuérdalo sin miedo y sin ansiedad.


La vida está aquí. En este instante. Esperando a que tu mente deje de hablar para poder ser feliz.


Comprende que el tiempo no existe. Eres lo que deseas ser en cada minuto. Ni más ni menos.


Abandona tu mente y respira tranquila.


Sonríe.


Nada te molesta. Todo carece de importancia.


Eres un ser especial y lleno de energía.


Recuérdalo… que no se te olvide…


Disfruta del presente.